En el mercado argentino de motocicletas, donde cada nuevo conductor enfrenta la barrera invisible de la coordinación entre manos y pies, Gilera ha decidido rediseñar ese umbral. La renovación 2026 de la Smash —segundo modelo más vendido del país— traslada el comando del freno trasero al manubrio, apostando a que simplificar el primer contacto con la moto puede abrir la movilidad a quienes aún no se atreven. Es una señal de que la tecnología, cuando se orienta hacia la accesibilidad, puede transformar no solo un producto sino una experiencia de vida.