Bastaría con un solo caso de crisis para que se produjeran repercusiones en todo el sector
Robinson utiliza permutas de incumplimiento crediticio contra Lincoln National, MetLife y Berkshire Hathaway, viendo paralelismos con la calma previa al colapso de 2008. Las aseguradoras han aumentado significativamente su exposición a crédito privado, con una quinta parte de sus carteras de renta fija en activos ilíquidos a finales de 2025.
- Robinson convirtió 20 millones de dólares en 200 millones en 2008 apostando contra hipotecas de alto riesgo
- Una quinta parte de los 4 billones de dólares en carteras de renta fija de aseguradoras de vida está en crédito privado
- Las apuestas netas nocionales sobre CDS de aseguradoras aumentaron a 5.500 millones de dólares en mayo de 2026
- MetLife posee aproximadamente 85 mil millones de dólares en renta fija privada
Lee Robinson, quien ganó 900% en 2008, apuesta a la baja contra grandes aseguradoras mediante derivados crediticios, argumentando que los mercados subestiman los riesgos del creciente portafolio de crédito privado del sector.
Lee Robinson ha pasado su carrera identificando momentos en que los mercados se equivocan sobre el riesgo. En 2008, cuando la mayoría de los inversores aún dormía tranquilo, él vio lo que venía. Convirtió una apuesta de 20 millones de dólares contra las hipotecas de alto riesgo en 200 millones, una ganancia del 900% mientras el sector de fondos de cobertura se desplomaba en promedio un 18%. Ahora, a los 18 años de distancia, Robinson cree que está viendo el mismo patrón de nuevo. No en las hipotecas, sino en algo más silencioso y más profundamente entrelazado en el sistema financiero: el crédito privado y quién lo posee.
La apuesta de Robinson esta vez es indirecta pero potencialmente más poderosa. En lugar de atacar directamente el mercado de crédito privado de 1,8 billones de dólares, está apostando a la baja contra las aseguradoras que lo sostienen. Su firma, Altana Wealth, está lanzando un nuevo fondo y Robinson está invirtiendo su propio capital. Está usando permutas de incumplimiento crediticio, derivados diseñados para proteger contra impagos, contra gigantes como Lincoln National, MetLife e incluso Berkshire Hathaway. La lógica es simple: si el crédito privado se tambalea, las aseguradoras que lo cargan en sus libros sufrirán. Y Robinson cree que los mercados no están valorando ese riesgo.
La exposición de las aseguradoras al crédito privado ha crecido de forma dramática. A finales de 2025, una quinta parte de los 4 billones de dólares en carteras de renta fija del sector de seguros de vida estadounidenses estaba invertida en activos ilíquidos, principalmente crédito privado. Eso es un aumento desde el 18% del año anterior. Algunos de los mayores jugadores, como Lincoln Financial y MetLife, han sido particularmente agresivos. Lincoln lanzó un fondo con Bain Capital para dar acceso a inversores privados al crédito privado. MetLife reporta poseer alrededor de 85 mil millones de dólares en lo que considera renta fija privada de alta calidad. El cambio ha sido especialmente pronunciado en aseguradoras propiedad de gigantes de gestión de activos como KKR y Apollo, que tienen sus propias divisiones de capital privado.
Robinson ve paralelismos inquietantes con 2008. Entonces, la volatilidad en el mercado hipotecario de alto riesgo era sorprendentemente baja justo antes del colapso. Hoy, las primas de rendimiento corporativas se mantienen en niveles históricamente bajos, una señal de que los inversores están confiados, quizás demasiado confiados. Hay preocupaciones latentes sobre la exposición del crédito privado a empresas de software amenazadas por la inteligencia artificial. Ha habido algunas quiebras corporativas. Pero el mercado sigue tranquilo. "En agosto de 2008, estábamos desesperados, preguntándonos cómo era posible que la volatilidad estuviera tan baja", dijo Robinson. "Ahora nos sentimos un poco igual".
La estrategia de Robinson no es solitaria. Otros fondos de cobertura están apostando a la baja contra los CDS de aseguradoras. Las mesas de Wall Street, incluyendo JPMorgan y Goldman Sachs, están respondiendo a las solicitudes de clientes con productos que ofrecen protección contra los riesgos del sector. Las apuestas netas nocionales sobre los CDS de aseguradoras estadounidenses aumentaron a 5.500 millones de dólares a mediados de mayo, desde menos de 4.900 millones a finales del año anterior. El volumen de negociación ha aumentado y el precio para adquirir protección contra impagos ha comenzado a subir, aunque solo marginalmente. Eso deja espacio para ganancias mucho mayores si ocurre un colapso real.
Los diferenciales de CDS de aseguradoras como American International Group ya han comenzado a ampliarse este año, superando el indicador general de riesgo de alta calificación en Norteamérica. Lo mismo ocurre con gigantes europeos como Allianz, Generali, Aviva y Axa, una tendencia que ha llamado la atención del Banco Central Europeo, que emitió una advertencia sobre posibles pérdidas para las aseguradoras. Sin embargo, los diferenciales siguen siendo ajustados. Lincoln National, por ejemplo, cotiza a 142 puntos básicos, un aumento reciente pero aún a años luz de donde estaría una empresa verdaderamente en dificultades. Esto refleja la confianza persistente del mercado en el sector.
Mark Lieb, director ejecutivo de Spectrum Asset Management, que ha estado activo en valores subordinados desde los años 70, ve señales de alerta. "Los inversores privados e institucionales van a sufrir más en el futuro, y las compañías de seguros probablemente tendrán que amortizar parcialmente sus inversiones", dijo. Spectrum se especializa en valores subordinados que las aseguradoras emiten para reforzar su solidez financiera. Lieb ha realizado cambios internos sobre qué nombres le gustan y cuáles no, siendo más cauteloso con la parte de crédito privado de sus carteras.
Robinson tiene un historial de apuestas acertadas en momentos de crisis. Su fondo Credit Opportunities ha subido un 47,5% este año y un 416% desde su creación en 2020. Realizó apuestas correctas sobre la deuda soberana libanesa y los títulos preferentes subordinados de Fannie Mae. Lanzó un fondo de monedas digitales en 2014 que ha registrado ganancias significativas. Pero también ha tenido pérdidas: sus fondos poseen derechos sobre bonos de capital adicional de nivel 1 de Credit Suisse que se evaporaron cuando el banco colapsó y fue adquirido por UBS, y está librando una batalla legal prolongada. Aun así, su trayectoria sugiere que cuando Robinson ve un riesgo que el mercado está ignorando, vale la pena prestar atención. Esta vez, cree que bastaría con que una sola aseguradora en apuros, un solo caso de crisis, para que se produjeran repercusiones en todo el sector.
Notable Quotes
En agosto de 2008, estábamos desesperados, preguntándonos cómo era posible que la volatilidad estuviera tan baja. Ahora nos sentimos un poco igual.— Lee Robinson, fundador de Altana Wealth
Los inversores privados e institucionales van a sufrir más en el futuro, y las compañías de seguros probablemente tendrán que amortizar parcialmente sus inversiones.— Mark Lieb, director ejecutivo de Spectrum Asset Management
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué apuesta contra las aseguradoras en lugar de contra el crédito privado directamente?
Porque es casi imposible apostar a la baja directamente en crédito privado. Es un mercado opaco, sin cotización pública. Pero las aseguradoras que lo poseen sí cotizan. Si el crédito privado se tambalea, ellas sufren.
¿Cree realmente que las aseguradoras están en peligro existencial?
No, no es eso. Robinson es más matizado. Cree que los mercados no están valorando adecuadamente los riesgos adicionales. Las aseguradoras pueden absorber pérdidas. Pero si hay una crisis real, tendrán que amortizar parcialmente sus inversiones.
¿Qué hace que esto se parezca a 2008?
La calma. En 2008, la volatilidad en hipotecas de alto riesgo era sorprendentemente baja justo antes del colapso. Hoy, las primas de rendimiento corporativas están en niveles históricamente bajos. Los inversores están confiados. Demasiado confiados.
¿Cuánto crédito privado tienen realmente las aseguradoras?
Una quinta parte de sus carteras de renta fija. Eso es alrededor de 800 mil millones de dólares de los 4 billones totales. No es una pequeña parte. Y está creciendo cada año.
¿Está solo en esto?
No. Otros fondos de cobertura están haciendo lo mismo. JPMorgan y Goldman Sachs están creando productos para clientes que quieren protección. Los diferenciales de CDS ya están comenzando a ampliarse. Pero todavía hay mucho margen para que suban más.
¿Qué pasaría si tiene razón?
Si una aseguradora entra en crisis, el efecto dominó sería significativo. No solo para ella, sino para todo el sector. Y para los inversores que poseen crédito privado a través de ellas.