General Mills, gigante detrás de Lucky Charms y Trix, ha reformulado el 90% de sus cereales en Estados Unidos para eliminar colorantes artificiales, con la promesa de alcanzar el 100% el próximo año. Este movimiento no es solo una decisión corporativa: es el reflejo de una conversación cultural más profunda sobre lo que ponemos en la mesa de nuestros hijos. La industria alimentaria, presionada por consumidores más conscientes y regulaciones internacionales más estrictas, comienza a redefinir lo que significa un desayuno ordinario.