En silencio y sin el ardor característico de una gastritis común, el sistema inmunológico puede destruir durante años las células que permiten al estómago producir ácido y absorber nutrientes esenciales. Una revisión de trece estudios publicada en 2025 confirma que los cambios microscópicos en la mucosa gástrica —atrofia, metaplasia, inflamación— son la huella más fiel de esta enfermedad, visible solo bajo el microscopio. La gastritis autoinmune nos recuerda que algunas de las enfermedades más dañinas no anuncian su presencia con dolor, sino con ausencias: de energía, de vitaminas, de señales
Gastritis autoinmune: cambios en la mucosa que revelan esta enfermedad silenciosa
La enfermedad puede causar alteraciones neurológicas y hematológicas graves si la deficiencia de vitamina B12 no se corrige a tiempo.