Gasolina sube 46 pesos en octubre; ACPM se mantiene estable

El terremoto del 10 de agosto en Valle del Cauca dejó 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, 111 desaparecidas y 364 rescatadas.
El etanol que alimenta esta fórmula se produce en Valle del Cauca, el departamento devastado
El Gobierno vincula el aumento de gasolina con la recuperación de la región afectada por el terremoto de agosto.
Mark

¿Por qué el Gobierno vincula un aumento de gasolina con la recuperación de un terremoto? Parece contradictorio.

Mimi

El etanol que entra en la fórmula de precios se produce en Valle del Cauca, el departamento afectado. El Gobierno argumenta que al permitir que el precio del etanol se refleje en la gasolina, está generando ingresos para los sectores productores de caña de azúcar que fueron golpeados.

Luke

Pero eso es una interpretación. El comunicado dice que el aumento "busca ayudar", pero no especifica mecanismos concretos. ¿A quién exactamente llega ese dinero? ¿A los productores de caña, a fondos de reconstrucción? Eso no está claro en la fuente.

Mimi

Tienes razón. Lo que sí sabemos es que el ACPM se mantiene estable, lo que sí ahorra dinero al Gobierno: 15.803 millones de pesos en octubre.

Mark

¿Y eso es significativo?

Luke

Es un ahorro real, pero necesitaríamos contexto: ¿cuánto gasta normalmente el Gobierno en subsidios de combustible? Sin eso, no sabemos si 15.803 millones es mucho o poco.

Mimi

Lo que es claro es que hay una estrategia diferenciada: gasolina sube, diésel se congela. Eso protege el transporte de carga.

Mark

¿Y los conductores particulares?

Mimi

Ellos absorben los 46 pesos. En términos porcentuales es pequeño, 0.29 por ciento, pero en un país donde el combustible es crítico, cada aumento se siente.

Luke

Y hay que notar que los precios varían mucho por ciudad. Pasto está a 13.900 mientras Villavicencio está a 16.477. Eso sugiere que hay otros factores en juego además del etanol.

  • Un terremoto que mató a 331 personas en Valle del Cauca el 10 de agosto sigue dictando decisiones económicas dos meses después.
  • La gasolina sube 46 pesos por galón desde octubre, impulsada por el ajuste en el precio del etanol producido precisamente en la región afectada.
  • El Gobierno enmarca el alza no como un ajuste técnico frío, sino como parte de una estrategia de apoyo a los sectores cañeros golpeados por la tragedia.
  • El ACPM se mantiene sin cambios, generando un ahorro de 15.803 millones de pesos en octubre y protegiendo al transporte de carga y la agricultura en su proceso de recuperación.
  • Los precios varían entre ciudades: desde 13.900 pesos en Pasto hasta 16.477 en Villavicencio, con un promedio de 15.933 pesos entre las 13 principales urbes del país.

Cada vez que un gobierno ajusta el precio de un combustible, revela algo más que una fórmula técnica: revela las prioridades de una sociedad ante la adversidad. Desde el 1 de octubre, los colombianos pagan 46 pesos más por galón de gasolina corriente, un incremento modesto en porcentaje pero cargado de significado, pues el Gobierno lo vincula a la recuperación del Valle del Cauca, devastado por un terremoto en agosto que dejó más de 300 muertos y miles de heridos. El ACPM, en cambio, permanece congelado como escudo para el transporte y la agricultura, los pilares silenciosos de cualquier reconstrucción.

Desde el jueves 1 de octubre, llenar el tanque cuesta 46 pesos más por galón en Colombia. El Ministerio de Hacienda explica el incremento —equivalente al 0.29%— por la actualización del precio del etanol, derivado de la caña de azúcar cultivada en Valle del Cauca. Ese departamento, sin embargo, no es solo un dato técnico en la fórmula: el 10 de agosto sufrió un terremoto que dejó 331 muertos, 4.505 heridos, 111 desaparecidos y 364 rescatados. El Gobierno presentó el ajuste como una medida ligada a la recuperación de los sectores productivos de la región.

Mientras la gasolina sube, el ACPM permanece congelado por segundo mes consecutivo. Mantener estable el diésel requirió menos recursos en octubre que en septiembre, lo que se traduce en un ahorro aproximado de 15.803 millones de pesos. La decisión busca proteger al transporte de carga y a la agricultura, actividades esenciales para que el Valle del Cauca pueda reconstruirse.

Los precios no son uniformes en el país. Cali, epicentro del departamento afectado, registra 16.386 pesos por galón; Bogotá llega a 16.377 y Villavicencio al tope con 16.477. En el otro extremo, Pasto ofrece el galón más barato con 13.900 pesos. El promedio entre las 13 principales ciudades se sitúa en 15.933 pesos. El alza, modesta en términos porcentuales, recuerda que detrás de cada ajuste de combustible hay una geografía humana y una tragedia que aún no termina de sanar.

A partir del jueves 1 de octubre, los conductores colombianos pagarán 46 pesos más por cada galón de gasolina corriente. El incremento, equivalente a una variación del 0.29 por ciento respecto a septiembre, responde según el Ministerio de Hacienda a la actualización del precio del etanol, uno de los componentes fundamentales en la fijación del valor final del combustible.

El etanol que alimenta esta fórmula de precios se produce a partir de la caña de azúcar cultivada en Valle del Cauca, el departamento que el 10 de agosto sufrió un terremoto devastador. El Gobierno nacional presentó el ajuste no como un simple reajuste técnico, sino como una medida vinculada a la recuperación de los sectores golpeados por la tragedia. Según el balance más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, aquel sismo dejó 331 personas muertas, 4.505 heridas, 111 desaparecidas y 364 rescatadas.

Mientras la gasolina sube, el precio del ACPM permanece sin cambios en octubre. Esta decisión continúa la línea adoptada en septiembre de mantener estable el diésel como parte de las acciones implementadas tras el terremoto. El Gobierno destacó que sostener el ACPM sin incremento requirió menos recursos en octubre, lo que genera un ahorro aproximado de 15.803 millones de pesos durante el mes.

Los precios de la gasolina varían según la ciudad. En Bogotá alcanza los 16.377 pesos por galón, mientras que en Medellín se sitúa en 16.297. Cali, epicentro del departamento afectado, registra 16.386 pesos. En la costa, Barranquilla marca 16.010 y Cartagena 15.967. Otras ciudades como Montería (16.217), Bucaramanga (16.135), Villavicencio (16.477), Pereira (16.332), Manizales (16.350) e Ibagué (16.291) presentan variaciones menores. Pasto y Cúcuta, en las regiones más alejadas, muestran los precios más bajos: 13.900 y 14.328 pesos respectivamente. El promedio entre las 13 principales ciudades se sitúa en 15.933 pesos por galón.

La medida refleja la tensión entre la necesidad de ajustar precios según componentes internacionales y la intención de amortiguar el impacto económico en regiones devastadas. El incremento de la gasolina, aunque modesto en términos porcentuales, se suma a los costos operativos que enfrentan empresas y transportistas en un país donde el combustible es un insumo crítico. La estabilidad del ACPM, en contraste, busca proteger sectores como el transporte de carga y la agricultura, actividades esenciales para la recuperación de Valle del Cauca.

El aumento de la gasolina busca ayudar a los sectores que se vieron perjudicados por la tragedia y generar alivios en pro de apostarle a la recuperación
— Ministerio de Hacienda
Quieres la nota completa? Lee el original en Noticias RCN ↗
Contáctanos FAQ