Galicia vivirá sol y calor intenso hasta el miércoles, cuando llegarán las lluvias

El calor que imos ter estes días vai ser forte
La meteoróloga de MeteoGalicia describe la intensidad del calor que dominará lunes y martes en la región.
Mark

¿Por qué este cambio tan drástico entre el martes y el miércoles? ¿Qué causa ese giro meteorológico?

Mimi

Un frente atlántico se aproxima desde el noroeste. El anticiclón que domina ahora se debilita justo lo suficiente para dejar pasar esa masa de aire húmedo y frío. Es como si la puerta se abriera después de estar cerrada.

Mark

¿Y esos siete grados de bajada? ¿Es mucho para un cambio de un día para otro?

Mimi

Sí, es notable. Después de días de calor intenso, ese descenso es casi un alivio físico. La gente lo sentirá en el cuerpo.

Mark

¿Por qué Ourense y el sur de Lugo reciben más lluvia que otras zonas?

Mimi

Porque el frente entra por el noroeste y pierde fuerza conforme avanza hacia el interior. Esas provincias del sur están en la trayectoria directa cuando la humedad es máxima.

Mark

¿Este patrón es normal para agosto en Galicia?

Mimi

No. Este verano ha sido anómalo. El calor intenso de estos días es excepcional. El miércoles nos devuelve a algo más parecido a lo que esperaríamos en esta época.

Mark

¿Hay riesgo de que esas tormentas sean peligrosas?

Mimi

Los chubascos tormentosos siempre tienen potencial, pero no hay indicios de que sean extremos. Es más bien un cambio de patrón que una tormenta severa.

  • El calor sofocante de lunes y martes, impulsado por una circulación anticiclónica desde latitudes más bajas, eleva los termómetros a valores que los gallegos ya conocen de este verano anómalo.
  • Las autoridades han activado avisos amarillos en el litoral de Pontevedra, el sur de Lugo, Ourense y Valdeorras, mientras el Miño de Pontevedra escala al nivel naranja el lunes y el Miño de Ourense lo alcanza el martes.
  • Tormentas aisladas en el sur y sureste de la región añaden una capa de incertidumbre a los días más calurosos, sin ofrecer aún el alivio generalizado que se espera.
  • El miércoles, un frente atlántico avanza desde el noroeste y transforma el cielo despejado en una densa cobertura nubosa con precipitaciones y chubascos tormentosos concentrados en Ourense y el sur de Lugo.
  • La caída de al menos siete grados en las máximas a partir del miércoles devuelve a Galicia a condiciones más reconocibles para un agosto atlántico, cerrando este episodio de calor anómalo.

Galicia atraviesa esta semana una secuencia meteorológica que condensa en tres días la tensión entre el verano y el otoño que pugna por asomarse: el calor anticiclónico domina el lunes y el martes con avisos que llegan al nivel naranja en el Miño de Pontevedra y Ourense, pero el miércoles un frente atlántico quiebra ese dominio y devuelve a la región hasta siete grados de alivio. Es el recordatorio cíclico de que ningún extremo climático dura para siempre, y de que el paisaje gallego sigue negociando, como siempre, entre el océano y el continente.

Galicia afronta una semana partida en dos tiempos bien diferenciados. El lunes y el martes, una configuración anticiclónica empuja aire cálido desde latitudes meridionales y mantiene los cielos despejados en casi toda la comunidad. La meteoróloga Ana Lage, de MeteoGalicia, explica que la combinación de alta presión y circulación del nordeste sostendrá un tiempo seco y soleado que intensificará el calor ya sentido el domingo en la mitad occidental.

Las autoridades han respondido con avisos escalonados. El litoral de Pontevedra, el Miño de Ourense, el sur de Lugo, Ourense y Valdeorras permanecen en alerta amarilla, pero el Miño de Pontevedra sube al nivel naranja el lunes. El martes la situación se agrava levemente: el Miño de Ourense se suma al nivel naranja, mientras el resto mantiene sus alertas. Lage reconoce que el calor será considerable, aunque algunas tormentas aisladas podrían aparecer en el sur y sureste de la región.

El miércoles lo cambia todo. La influencia anticiclónica cede ante un frente atlántico que alcanza el noroeste gallego al caer la tarde, transformando el cielo en una densa capa de nubes. Las precipitaciones y los chubascos tormentosos se concentran especialmente en Ourense y en el sur y sureste de Lugo. Pero el cambio más significativo es térmico: tanto las mínimas como las máximas caen al menos siete grados, devolviendo a Galicia a las condiciones más propias de un agosto atlántico tras días de calor que se habían alejado de lo habitual para estas latitudes.

Galicia se prepara para una semana de contrastes meteorológicos marcados. Los dos primeros días traerán cielos despejados y calor sofocante, pero el miércoles el patrón se quiebra abruptamente con la llegada de nubes, lluvia y un descenso notable de las temperaturas.

El lunes y martes estarán dominados por una configuración anticiclónica que empuja aire cálido desde latitudes más bajas hacia la región. Según Ana Lage, meteoróloga de MeteoGalicia, esta combinación de presión alta y circulación del nordeste creará condiciones de tiempo seco y soleado en casi toda la comunidad. El calor que ya se sintió el domingo, cuando los termómetros subieron especialmente en la mitad occidental, continuará intensificándose durante estos dos días. Las temperaturas alcanzarán valores que los gallegos han llegado a conocer bien durante este verano anómalo, aunque Lage advierte que la intensidad será considerable.

Las autoridades meteorológicas han activado avisos por altas temperaturas en varias zonas. El litoral de Pontevedra, el Miño de Ourense, el sur de Lugo, Ourense y Valdeorras permanecen en alerta amarilla. Sin embargo, la zona del Miño de Pontevedra, en el extremo sur provincial, ha subido a nivel naranja. El martes la situación se agravará ligeramente: el Miño de Ourense pasará también a aviso naranja, mientras que las demás áreas mantendrán su estado de alerta. Lage subraya que el calor de estos días será fuerte, aunque admite que habrá algunas tormentas aisladas en el sur y sureste de la región.

El miércoles marca un punto de inflexión. La influencia anticiclónica se debilitará lo suficiente para permitir que un frente atlántico afecte al noroeste de Galicia hacia el final de la jornada. El cielo pasará de despejado a cubierto, con una cobertura nubosa mucho más densa. Las precipitaciones llegarán concentradas especialmente en las últimas horas del día, acompañadas de chubascos tormentosos que afectarán principalmente a Ourense y al sur y sureste de Lugo.

Lo más significativo será el alivio térmico. Tanto las temperaturas mínimas como las máximas descenderán de forma notable a partir del miércoles, con caídas que alcanzarán al menos siete grados. Este respiro llegará a todo el territorio gallego después de días de calor anómalo para la época estival en estas latitudes. El cambio será especialmente perceptible en las máximas, que bajarán de forma apreciable, devolviendo a Galicia a condiciones más propias de agosto en la región.

O lunes e o martes teremos influencia anticiclónica sobre Galicia, circulación do nordés e a chegada dunha masa de aire moi cálida de latitudes inferiores
— Ana Lage, meteoróloga de MeteoGalicia
Debilítase lixeiramente a influencia anticiclónica e iso permite que unha fronte poida afectar ao noroeste da comunidade nas últimas horas do día
— Ana Lage, meteoróloga de MeteoGalicia
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