En el mundo de la moda global, las alianzas estratégicas rara vez sobreviven a la distancia entre la promesa y la realidad operativa. G III Apparel, gigante estadounidense del sector textil, ha disuelto su sociedad con la española Pepe Jeans apenas dos años después de invertir cerca de 80 millones de euros, optando por construir su propia presencia europea desde Madrid. El episodio recuerda que el capital puede comprar participación, pero no necesariamente integración, y que cada empresa deberá ahora trazar su propio camino en un mercado que no perdona la indecisión.