En la tarde del jueves, la tierra recordó su propia inquietud bajo Aragua: un sismo de magnitud 3,4 estremeció la región a las 6:48 de la noche, con epicentro a veinte kilómetros al noroeste de La Victoria. Funvisis, guardián oficial de la memoria sísmica venezolana, registró el evento y lo situó en su contexto geológico, mientras los habitantes de Maracay, La Victoria y Colonia Tovar lo sintieron pasar. En zonas donde la tierra habla con frecuencia, cada temblor es también un recordatorio de la vigilancia que la convivencia con la naturaleza exige.