Durante décadas, el tabaco ha sido sinónimo de daño pulmonar y cardiovascular, pero un estudio surcoreano de gran escala viene a ampliar ese horizonte: los fumadores habituales enfrentan un 17% más de probabilidad de desarrollar hernias discales que quienes nunca han fumado. El hallazgo, respaldado por métodos estadísticos rigurosos, sugiere que el humo del tabaco alcanza incluso los discos vertebrales que sostienen y amortiguan la columna, estructuras que pocas veces figuran en las advertencias sanitarias. Ninguna forma de consumo —ni los cigarrillos electrónicos ni el tabaco calentado— resul