En las primeras horas del 17 de septiembre, Kiev volvió a despertar bajo el peso de las explosiones, recordatorio de que la guerra no distingue entre el frente y el hogar. Las autoridades activaron alerta roja y el alcalde Vitali Klitschko confirmó daños en edificios residenciales, mientras Odesa sufría simultáneamente el impacto en un edificio de diecinueve pisos. Este episodio se inscribe en un patrón sostenido de ataques contra la infraestructura civil ucraniana, donde la vida cotidiana y la amenaza bélica coexisten en una tensión que no cesa.
Fuertes explosiones sacuden Kiev tras alerta roja por ataque aéreo con misiles
Edificios residenciales dañados en Kiev y Odesa; se instó a residentes a dirigirse a refugios por amenaza de ataques aéreos.