Para mí somos campeones de África. Todos saben lo que sucedió.
Senegal busca repetir su hazaña de 2002 contra Francia con un equipo que combina experiencia de clase mundial con jóvenes talentos africanos. Francia llega como favorita al título pero enfrenta presión por el desempeño cuestionado de Kylian Mbappé en el Real Madrid esta temporada.
- Senegal derrotó 1-0 a Francia en el debut del Mundial 2002 en Corea del Sur y Japón
- Pape Thiaw era jugador en 2002 y ahora es entrenador de Senegal en 2026
- Estados Unidos vetó visas a aficionados senegaleses y exigió fianzas de 5.000 a 15.000 dólares
- Mbappé suma 12 goles en 14 partidos mundialistas, a cuatro del récord de Miroslav Klose
- Pape Gueye fue nombrado mejor jugador africano de La Liga esta temporada y marcó en la final de la Copa Africana
Francia se enfrenta a Senegal en el debut del Grupo I del Mundial 2026, reviviendo la histórica sorpresa de 2002 cuando Senegal venció 1-0 a los entonces campeones del mundo.
En Nueva Jersey, el martes, Francia y Senegal abren el Grupo I de la Copa Mundial 2026 con el peso de veinticuatro años de historia entre ellos. La última vez que se enfrentaron en un Mundial fue en 2002, cuando Senegal, entonces una sorpresa del torneo, derrotó 1-0 a los campeones del mundo franceses en el debut de Corea del Sur y Japón. Aquella noche en Seúl marcó el comienzo del fin para Les Bleus en ese torneo, una eliminación prematura que aún resuena en la memoria colectiva del fútbol. Ahora, casi un cuarto de siglo después, ambos equipos vuelven a encontrarse en la fase de grupos, y para Senegal, la oportunidad de cerrar un círculo que comenzó hace dos décadas.
Pape Thiaw, el entrenador senegalés, vivió aquella victoria de 2002 desde el banquillo, incapaz de jugar por lesión. Ahora regresa al mismo lugar, pero con las riendas del equipo en sus manos. "Mañana estaré en el banquillo y es algo especial", dijo el lunes a través de un intérprete, reflexionando sobre la simetría de su trayectoria. Para Thiaw, el fútbol africano ha evolucionado profundamente desde entonces. "Lo vimos en el último Mundial, ya no es una sorpresa", señaló, rechazando la idea de que Senegal vencer a Francia sería un golpe inesperado. Su equipo cuenta con jugadores de talla mundial: Kalidou Koulibaly en defensa, Sadio Mané en ataque, y Pape Gueye en el mediocampo, quien fue nombrado mejor jugador africano de la temporada en La Liga española y marcó el gol en la final de la Copa Africana de Naciones.
Senegal llega al torneo con una herida aún fresca. Hace apenas meses, el equipo ganó la final de la Copa Africana de Naciones sobre el terreno de juego contra Marruecos, pero fue despojado del título en los despachos tras polémicas arbitrales. Thiaw no ha olvidado. "Para mí somos campeones de África. Todos saben lo que sucedió", afirmó con firmeza, aunque reconoce que el equipo mira hacia adelante. La ambición de Senegal es clara: confirmar su crecimiento como potencia del fútbol africano, algo que Marruecos ya demostró al llegar a semifinales en 2022. El equipo de Thiaw combina la experiencia de veteranos como Mané y Koulibaly con jóvenes promesas como Nicolás Jackson e Ibrahim Mbaye, formando una de las plantillas más profundas entre las selecciones africanas presentes en el torneo.
Francia, por su parte, llega como una de las grandes favoritas al título, aunque su debut estará inevitablemente ensombrecido por la sombra de Kylian Mbappé. El capitán de Les Bleus ha sido cuestionado esta temporada a pesar de superar los 40 goles y terminar como máximo goleador de La Liga con el Real Madrid. Su liderazgo, su comportamiento fuera del campo y su rendimiento han sido objeto de crítica, aunque dentro de la concentración francesa el apoyo parece total. Ousmane Dembélé, ganador del Balón de Oro, salió en su defensa: "Han sido muy injustos con él. Sigue siendo un jugador increíble". Mbappé suma 12 goles en 14 partidos mundialistas y está a solo cuatro del récord histórico de Miroslav Klose. Francia mantiene una delantera temible con Dembélé, Michael Olise, Bradley Barcola, Marcus Thuram, Désiré Doué y Rayan Cherki, compensando las dudas sobre creatividad en el mediocampo con futbolistas como N'Golo Kanté, Adrien Rabiot y Aurélien Tchouaméni. Didier Deschamps afronta su último torneo al frente del equipo, buscando un tercer título mundial después de ganar en 1998 y 2018, y ser subcampeón en 2022.
Pero hay una sombra que se cierne sobre el partido más allá del terreno de juego. Los aficionados senegaleses enfrentan restricciones de visado estadounidenses que los mantienen fuera del torneo. Estados Unidos vetó la mayoría de las visas a los aficionados que querían viajar desde Senegal, mientras que a otros les exigió fianzas de entre 5.000 y 15.000 dólares, medidas que resultaron virtualmente prohibitivas. Thiaw reconoce la ausencia con pesar. "Por supuesto que nos gustaría contar con nuestros aficionados, sabemos lo que pueden hacer por nosotros", dijo. Sin embargo, confía en que la comunidad senegalesa establecida en Estados Unidos, particularmente en Little Senegal en Harlem, Nueva York, llenará ese vacío. "Los senegaleses son muy patriotas. Lo van a ver mañana, no van a creer que no haya venido ningún senegalés desde Senegal", afirmó con esperanza.
El partido en Nueva Jersey promete ser una prueba de alto voltaje. Senegal ha alcanzado los tres últimos Mundiales y llega con disciplina táctica y capacidad para explotar espacios al contragolpe, una amenaza real para cualquiera. Además, una docena de jugadores senegaleses nacieron en Francia, añadiendo otra capa de complejidad emocional al encuentro. El grupo también incluye a Noruega, con Erling Haaland y Martin Ødegaard, e Irak, lo que significa que cada punto será decisivo. Veinticuatro años después de aquella noche en Seúl, la historia está lista para escribirse de nuevo.
Notable Quotes
Mañana estaré en el banquillo y es algo especial. También estuve en el banquillo en 2002 porque no podía jugar y mañana también estaré en el banquillo, pero tendré las riendas del equipo.— Pape Thiaw, entrenador de Senegal
El fútbol africano ha cambiado mucho en los últimos años. Lo vimos en el último Mundial, ya no es una sorpresa. ¿Es una sorpresa que Senegal le gane a Francia? Bueno, no, porque tenemos jugadores de talla mundial.— Pape Thiaw
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué importa tanto que Senegal haya ganado a Francia en 2002? Parece un partido hace mucho tiempo.
Porque fue el debut de ambos equipos en ese torneo. Francia era la campeona del mundo defensora, y Senegal los eliminó en el primer partido. Eso no se olvida. Ahora, veinticuatro años después, se enfrentan de nuevo en el debut del grupo. Es como cerrar un círculo.
Pape Thiaw estaba en el banquillo en 2002 también, ¿verdad?
Exacto. No podía jugar por lesión, pero estaba ahí. Ahora regresa al mismo lugar, pero esta vez como entrenador. Dice que es algo especial, y lo es. Es una simetría extraña.
¿Cómo llega Senegal después de perder la Copa Africana de Naciones?
Ganaron el partido sobre el terreno de juego, pero les quitaron el título en los despachos por polémicas arbitrales. Thiaw sigue diciendo que son campeones de África. Eso duele, pero el equipo mira hacia adelante. Tienen jugadores de clase mundial ahora.
¿Qué pasa con Mbappé y Francia? Parece que hay mucha presión sobre él.
Ha sido cuestionado toda la temporada, a pesar de marcar más de 40 goles. La gente habla de su liderazgo, su comportamiento fuera del campo. Pero dentro del equipo francés, el apoyo es total. Dembélé salió a defenderlo públicamente. Francia sigue siendo favorita al título.
¿Y los aficionados senegaleses? Vi algo sobre restricciones de visado.
Estados Unidos vetó la mayoría de las visas a los aficionados senegaleses que querían venir. A otros les pidieron fianzas de 5.000 a 15.000 dólares. Thiaw lo llama una lástima. Confía en que la comunidad senegalesa que ya vive en Estados Unidos los apoye desde las gradas.
¿Qué espera Senegal de este partido?
Confirmar que el fútbol africano ha crecido. Thiaw dice que ya no es una sorpresa que Senegal le gane a Francia. Tienen la experiencia de Mané y Koulibaly, y jóvenes talentos como Pape Gueye. Es un equipo profundo, disciplinado, peligroso en el contragolpe.