En El Salvador, el histórico FMLN ha designado al médico y sindicalista Rafael Aguirre como su candidato presidencial para los comicios de febrero de 2027, acompañado por la enfermera Madaí Santos en la fórmula vicepresidencial. La proclamación, realizada en San Salvador, sitúa a un partido debilitado por su propio pasado frente a un presidente que ha reescrito las reglas del juego constitucional para perpetuarse en el poder. Es la tensión eterna entre la memoria de lo que fue y la promesa de lo que podría ser, jugada esta vez en un tablero donde las fichas no están repartidas en igualdad.