En Brasil, la campaña presidencial de octubre enfrenta una prueba de integridad cuando el Supremo desclasifica documentos que revelan que Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor, es investigado desde julio por corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas vinculados a la financiación de una película sobre su padre. La historia recuerda que el poder y su sombra viajan juntos, y que los secretos guardados durante meses rara vez permanecen enterrados cuando las democracias se acercan a sus momentos decisivos.