En los momentos en que una monarquía cierra un capítulo y abre otro, las casas reales europeas se reúnen no solo por protocolo, sino por la memoria compartida de instituciones que se sostienen mutuamente a través del tiempo. Felipe VI, la reina Letizia y la reina Sofía viajaron a Oslo para despedir al rey Harald V de Noruega, cuyo fallecimiento marca el inicio del reinado de Haakon VIII. El funeral de Estado, con su procesión y sus ceremonias, convirtió a la capital noruega en escenario de una transición dinástica observada por toda Europa.