Farkas demanda a Claudia Schmitd por $107 millones que reclama como préstamo

Él a mí no me cerró su billetera, yo se la cerré a él
Claudia Schmitd responde a la demanda de Farkas invirtiendo la narrativa sobre quién controló el dinero en su amistad.
Mark

¿Por qué Farkas espera tanto tiempo para demandar si dice que fue un préstamo desde el principio?

Mimi

Eso es lo interesante. En mayo explotó públicamente, pero la demanda recién se ingresó en agosto. Parece que hubo un período de negociación o advertencia que no funcionó.

Luke

Pero aquí hay un problema: si realmente fue un préstamo, ¿por qué no hay un contrato, un pagaré, algo escrito? Cuatro depósitos en una semana sin documentación es raro para alguien que maneja $107 millones.

Mimi

Claudia dice que él mismo le pidió discreción, que le entregó dinero en efectivo en un sobre. Eso sugiere que Farkas no quería dejar rastro.

Mark

Entonces, ¿quién tiene la carga de la prueba aquí?

Luke

Farkas, porque es quien demanda. Él tiene que probar que fue un préstamo. Los depósitos bancarios existen, pero eso no prueba la intención. Claudia tiene su testimonio de que él dijo "regalo".

Mimi

Y ella tiene testigos potenciales: su esposo John estaba ahí, vio el sobre, escuchó la conversación.

Mark

¿Qué pasa si los tribunales dicen que no hay suficiente evidencia?

Luke

Entonces Farkas pierde. Pero también podría haber un acuerdo antes de que llegue a sentencia. Estos casos a veces se resuelven en privado.

Mimi

Lo que es claro es que esta amistad terminó. No importa quién gane, el dinero ya dividió a estas dos personas de forma permanente.

  • Farkas cumplió su amenaza de mayo y presentó formalmente la demanda el 28 de agosto, escalando un conflicto que había comenzado con acusaciones públicas de difamación.
  • Los $107 millones fueron transferidos en cuatro depósitos distintos durante septiembre de 2022, un patrón que el empresario interpreta como préstamo estructurado y Schmitd como generosidad espontánea.
  • Un sobre con miles de dólares en efectivo —entregado con la petición de guardar silencio frente al esposo de Schmitd— añade una capa de secreto y ambigüedad que complica la narrativa de ambas partes.
  • Schmitd invirtió el relato con una declaración contundente: asegura que fue ella quien le cerró la billetera a Farkas, no al revés, reposicionándose como quien puso límites a la relación.
  • El caso llega a los tribunales sin documentos de deuda conocidos, convirtiendo la disputa en un duelo de versiones donde la credibilidad será el principal argumento jurídico.

En el espacio donde la generosidad y la deuda se confunden, una amistad entre el empresario Leonardo Farkas y la panelista Claudia Schmitd ha llegado a su desenlace más frío: los tribunales. Farkas reclama la devolución de $107 millones depositados en septiembre de 2022, argumentando que fueron préstamos; Schmitd sostiene que fueron regalos libremente entregados. Lo que alguna vez fue cercanía se ha convertido en una pregunta que ahora deberá responder la justicia: ¿puede el dinero dado en confianza reclamar una naturaleza distinta años después?

Leonardo Farkas cumplió lo que había advertido en mayo: el 28 de agosto ingresó formalmente una demanda contra la panelista Claudia Schmitd exigiendo la devolución de $107 millones. El empresario afirma que ese dinero fue un préstamo; ella insiste en que siempre fueron regalos. Lo que alguna vez fue una amistad cercana se convirtió en un expediente judicial.

El quiebre público ocurrió meses atrás, cuando Farkas acusó a Schmitd de difamarlo y de haber vivido de su generosidad, financiando lo que él llamó sus 'excesos'. En ese momento anunció acciones legales, y ahora la amenaza tiene fecha y número de causa. Según la demanda, los depósitos se realizaron en septiembre de 2022: $80 millones primero, luego $10 millones el mismo día, $7 millones al día siguiente y otros $10 millones dos semanas después. Farkas argumenta que Schmitd se enriqueció con ese dinero y que debe restituirlo.

Pero Schmitd ofrece una versión opuesta. Asegura que nunca hubo acuerdo de devolución y que Farkas siempre presentó el dinero como regalos. Reveló además que el empresario le entregó un sobre con miles de dólares en efectivo pidiéndole que no se lo contara a su esposo John —secreto que ella misma decidió romper de inmediato—. Su defensa culmina en una frase que resume su postura: 'Quiero aclarar que él a mí no me cerró su billetera, yo se la cerré a él'. Ahora, ante la justicia, ambas versiones competirán para definir si ese dinero fue un gesto o una deuda.

Leonardo Farkas llevó a los tribunales lo que había prometido en mayo: una demanda contra Claudia Schmitd exigiendo la devolución de $107 millones. El empresario sostiene que el dinero fue un préstamo; la panelista de televisión insiste en que fueron regalos. La disputa, ingresada formalmente el 28 de agosto, marca el punto de quiebre definitivo en una amistad que alguna vez fue cercana.

El conflicto estalló públicamente hace varios meses cuando Farkas, hastiado de rumores que circulaban sobre él, decidió contraatacar. Acusó a Schmitd de difamarlo y de haber vivido a costa de su generosidad, alimentada por lo que él describe como financiamiento de "excesos". En ese momento anunció que presentaría querellas en su contra. Los meses pasaron, y ahora la amenaza se convirtió en realidad judicial.

Según los registros de la demanda, Farkas realizó cuatro depósitos en septiembre de 2022. El primero fue de $80 millones. Horas después, transfirió otros $10 millones. Al día siguiente, agregó $7 millones más. Dos semanas después, completó la cifra con un último depósito de $10 millones. En total, $107 millones que el empresario ahora reclama como préstamo que debe ser restituido, argumentando que Schmitd se "enriqueció" con su dinero.

Pero la versión de Schmitd es radicalmente distinta. En mayo, cuando Farkas hizo sus acusaciones públicas, ella respondió con su propia narrativa: el dinero nunca fue presentado como un préstamo. "Nunca nos ayudó, sino que siempre nos dijo que todo lo que nos dio eran regalos", afirmó. Incluso reveló un detalle que añade complejidad al relato: Farkas le entregó un sobre lleno de miles de dólares en efectivo y le pidió que no se lo contara a su esposo, John. Schmitd dice que ella misma decidió contarle a su marido de inmediato, rompiendo el silencio que Farkas había solicitado.

La panelista cerró su defensa con una frase que resume su posición: "Quiero aclarar que él a mí no me cerró su billetera, yo se la cerré a él". Con esa declaración, Schmitd no solo niega que haya recibido un préstamo, sino que invierte la narrativa, sugiriendo que fue ella quien puso límites a la relación. Ahora, con la demanda en manos de los tribunales, ambas versiones competirán por credibilidad ante la justicia. Lo que comenzó como una amistad terminó siendo una batalla legal sobre la naturaleza del dinero: ¿regalo o deuda?

Nunca nos ayudó, sino que siempre nos dijo que todo lo que nos dio eran regalos
— Claudia Schmitd, respondiendo a las acusaciones de Farkas
Él a mí no me cerró su billetera, yo se la cerré a él
— Claudia Schmitd, sobre el control del dinero en su relación
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