Una encuesta revela que el 65% de escoceses votaría por la independencia si Reform UK gobernara el Reino Unido, frente al 52% actual. Los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron una 'alianza celta' para coordinar esfuerzos independentistas ante la amenaza ultraderechista.
Farage aviva el sentimiento secesionista en Escocia, Gales e Irlanda del Norte
¿Abandonar el Reino Unido caótico o sumarse a la Unión Europea?
¿Por qué Farage se ha convertido en tan potente catalizador para el independentismo? Parece que antes existía, pero ahora está ganando tracción.
Porque ha personificado algo concreto que los unionistas de izquierda no pueden tolerar. No es solo ideología abstracta; es la amenaza de que alguien como Farage gobierne Londres. Los datos de Kanogoosoriam lo muestran: cuando los votantes de izquierda tienen que elegir entre su unionismo y sus valores progresistas, muchos eligen los valores.
Pero hay que ser cuidadoso aquí. La encuesta de Norstat muestra un salto del 52% al 65%, pero ¿quién encargó esa encuesta? Una organización independentista. Eso no invalida los números, pero sí sugiere que hay que leerlos con cierto escepticismo sobre cómo se formularon las preguntas.
¿Y qué pasa con el Partido Laborista? Parecen estar atrapados entre dos fuegos.
Exactamente. Burnham abrió la puerta a referéndums, pero Downing Street la cerró inmediatamente. Es ambigüedad pura. El SNP lo aprovechó en Holyrood esta semana, y los laboristas tuvieron que votar a favor de una moción sobre el derecho a decidir, aunque añadieron una enmienda diciendo que había cosas más importantes.
Eso es importante: los laboristas votaron a favor, pero con una enmienda. No es un apoyo limpio. Y en cuanto a la "alianza celta", ¿cuán real es? ¿Tienen capacidad real para coordinar, o es principalmente simbólica?
La reunión en Cardiff fue real, el manifiesto fue real. Pero tienes razón en que la coordinación práctica es lo que veremos. Lo que sí es claro es que los líderes están intentando aprovechar el momento.
¿Y qué sucede si Reform UK realmente llega al poder?
Entonces el dilema se vuelve existencial. No es solo un debate sobre identidad nacional; es un debate sobre qué tipo de país quieres ser.
Pero aquí hay algo que la historia no puede confirmar aún: si esos números de encuestas se traducirían realmente en votos en un referéndum. Las encuestas hipotéticas y los referéndums reales son cosas diferentes.
The Pulse
- Encuesta Norstat: 52% de escoceses votaría independencia hoy; 65% si gobernara Reform UK
- Alianza celta firmada en Cardiff por líderes de SNP, Plaid Cymru y Sinn Féin
- Reform UK obtuvo 34 escaños en Gales, donde Plaid Cymru ganó por primera vez con 43
- Moción en Holyrood sobre derecho a decidir: laboristas votaron a favor con enmienda
Una encuesta revela que el 65% de escoceses votaría por la independencia si Reform UK gobernara el Reino Unido, frente al 52% actual. Los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron una 'alianza celta' para coordinar esfuerzos independentistas ante la amenaza ultraderechista.
El ascenso de Nigel Farage y su partido Reform UK impulsa el apoyo a la independencia en Escocia, Gales e Irlanda del Norte, con encuestas mostrando que un gobierno ultraderechista en Londres incrementaría el voto secesionista del 52% al 65%.
Nigel Farage se ha convertido en el catalizador más potente para revivir el independentismo en las naciones históricas del Reino Unido. Una encuesta de Norstat, encargada por la organización independentista escocesa Believe in Scotland y publicada esta semana, lo documenta con claridad: mientras que hoy un 52% de los escoceses votaría a favor de la independencia, esa cifra se dispararía hasta el 65% si Reform UK, el partido de Farage, llegara a gobernar Londres. El fenómeno no es exclusivo de Escocia. En Gales, el Plaid Cymru logró por primera vez en su historia convertirse en la formación más votada y acceder al gobierno autónomo con 43 escaños, mientras que Reform UK obtenía 34. En un territorio de minería que llevaba más de un siglo bajo dominio laborista, la izquierda se desmoronó, perdiendo 35 escaños y quedándose con apenas 9. En Escocia, los nacionalistas del SNP ganaron las elecciones autonómicas del 7 de mayo con 58 diputados, pero Reform UK disputó al Partido Laborista la segunda posición, empatando ambos a 17 escaños.
La amenaza de la ultraderecha está funcionando como el revulsivo que los independentistas necesitaban. A mediados de octubre, los líderes del SNP escocés John Swinney, del Plaid Cymru galés Rhun ap Iorwerth, y de los republicanos irlandeses del Sinn Féin Mary Lou McDonald y Michelle O'Neill —todos ellos ministros principales de sus gobiernos autónomos— se reunieron en Cardiff para firmar un manifiesto conjunto. La llamada "alianza celta" comprometía a estas fuerzas a coordinar sus esfuerzos para lograr sus respectivas independencias del Reino Unido. Era también una llamada de atención a la izquierda británica, que lleva años esquivando este debate.
James Kanogoosoriam, director de Investigación y Análisis de la empresa sociológica Focaldata y acuñador del término "muralla roja" para describir los territorios del norte de Inglaterra que tradicionalmente votaban laborista, ha analizado el dilema con precisión. "La clave para entender los dilemas constitucionales al norte de la frontera entre Inglaterra y Escocia radica en determinar si para los votantes de izquierda, partidarios de la unión, es más importante su propia ideología o el unionismo", escribió recientemente. Los datos sugieren que un gobierno de Reform UK provocaría que muchos unionistas priorizaran sus creencias de izquierdas antes que su deseo de permanecer en el Reino Unido. En otras palabras, apoyarían el independentismo —tanto en Escocia como en Gales e Irlanda del Norte, donde las fuerzas independentistas tienen programas claramente progresistas— con tal de frenar a Farage.
El Partido Laborista ha mostrado una postura vacilante ante esta encrucijada. El nuevo primer ministro Andy Burnham, quien como alcalde de Mánchester fue el principal impulsor de la devolución de competencias a gobiernos locales, sugirió este mes en el Parlamento que en Escocia, igual que en Irlanda del Norte, podría celebrarse un nuevo referéndum de independencia si las encuestas indicaban que la ciudadanía lo reclamaba. El último referéndum escocés fue en 2014, cuando el no ganó con un 55%. Horas después, Downing Street cerró precipitadamente esa puerta, y Burnham comunicó a su homólogo escocés John Swinney que la cuestión "no estaba sobre la mesa".
En Irlanda del Norte, el Acuerdo de Viernes Santo contempla la posibilidad de un referéndum de reunificación con la República de Irlanda. La decisión correspondería al secretario de Estado de Irlanda del Norte, quien podría valorar si las encuestas o el ánimo ciudadano sugieren que la mayoría se inclina por esa solución. La situación compleja derivada del Brexit, que llevó al Protocolo de Irlanda para mantener el norte de la isla dentro del Mercado Interior y el espacio aduanero común, ha acelerado las ansias de unificación. Desde 2024, además, los republicanos del Sinn Féin ocupan la posición de ministro principal en el gobierno autónomo de Irlanda del Norte. Martin Burns, activista en defensa de la reunificación, sintetiza el nuevo dilema: "En el pasado, la pregunta era: ¿quiere abandonar el Reino Unido y unirse a la República de Irlanda? Ahora es: ¿quiere abandonar el Reino Unido con su política caótica, representada por Nigel Farage y Reform UK, o sumarse a la República de Irlanda y ser parte de la Unión Europea?".
A principios de esta semana, el SNP impulsó en Holyrood, el Parlamento autónomo escocés, una moción no vinculante defendiendo el derecho de Escocia "a decidir su futuro". Los 17 diputados laboristas votaron a favor, aunque a regañadientes. Su nuevo líder, Michael Marra, tuvo que añadir una enmienda dejando claro que, aunque apoyaba el texto, había asuntos más urgentes como la pobreza infantil. Los 17 diputados de Reform UK abandonaron la Cámara considerando que era "un insulto a los escoceses", entre gritos y chanzas de los partidos independentistas. En una sola jornada parlamentaria quedó definida la batalla política actual en Escocia: nacionalismo contra extrema derecha.
Notable Quotes
La clave radica en determinar si para los votantes de izquierda, partidarios de la unión, es más importante su propia ideología o el unionismo— James Kanogoosoriam, Focaldata
¿Quiere abandonar el Reino Unido con su política caótica, representada por Nigel Farage, o sumarse a la República de Irlanda y ser parte de la Unión Europea?— Martin Burns, activista por la reunificación irlandesa