Casi tres décadas separan el comercial original de Ocarina of Time del mundo que hoy habitamos, y sin embargo un creador anónimo ha tendido un puente entre ambos momentos con una sola recreación. Usando imágenes del remake anunciado para Nintendo Switch 2, el proyecto revela algo que va más allá de la nostalgia: la permanencia de ciertos mitos digitales que una generación heredó a la siguiente. Nintendo, que celebra el 40º aniversario de Zelda, parece consciente de que algunos mundos no envejecen, sino que se transforman.