En Los Teques, Venezuela, una mujer de 82 años llamada Pastora Díaz enfrenta la recurrencia de un cáncer de tiroides que ya venció una vez, pero que ahora regresa con una exigencia que su familia no puede satisfacer: casi dos mil dólares por el Yodo Radiactivo que necesita para sobrevivir. Su historia no es solo la de una paciente y su familia, sino la de un sistema de salud que ha dejado de proteger a los más vulnerables, convirtiendo un tratamiento médico estándar en un privilegio inalcanzable. En Venezuela, la distancia entre vivir y morir se mide, con demasiada frecuencia, en dólares que n
Familia de Pastora lucha por costear tratamiento oncológico de 1.900 dólares
Pastora Díaz, mujer de 82 años, enfrenta riesgo de progresión de cáncer de tiroides sin acceso a tratamiento oncológico debido a limitaciones económicas.