Familia de checheno denuncia su muerte tras detención por atentado de Moscú

Asjab Uspanov murió bajo custodia policial tras ser detenido; múltiples detenidos presentan signos de tortura sistemática incluyendo fracturas, descargas eléctricas y mutilaciones.
Hablaste, pero ya no hablaréis más
Lo que un policía le dijo a la esposa de Uspanov cuando llegó a la comisaría dos horas después de su detención.
Mark

¿Por qué la muerte de Uspanov importa más allá de su familia?

Mimi

Porque ocurrió bajo custodia estatal sin explicación oficial, y porque muestra un patrón: múltiples detenidos con signos de tortura, ninguna investigación abierta, ninguna condena. Es impunidad institucionalizada.

Mark

¿Cree que el atentado justifica estas nuevas medidas contra inmigrantes?

Mimi

El atentado fue cometido por cuatro personas. Las nuevas leyes afectarán a millones. Hay una diferencia entre seguridad y represión colectiva sin garantías judicales.

Mark

¿Qué significa exactamente "expulsión extrajudicial"?

Mimi

Que un funcionario puede ordenar que te saques del país sin que un juez revise si hay evidencia, sin apelación, sin proceso. Es poder sin límites.

Mark

¿La base de datos de perfiles digitalizados es inusual?

Mimi

No en sí misma. Lo inusual es que se crea después de un atentado, con urgencia, sin debate público, y que la policía tenga acceso a ella con facultades para usar la fuerza.

Mark

¿Qué espera la madre de Uspanov ahora?

Mimi

Justicia dentro del sistema que acaba de quitarle garantías. Es una posición imposible. Confía en las leyes rusas mientras esas leyes se vuelven más arbitrarias.

  • Asjab Uspanov llamó a su esposa para decirle que era inocente; dos horas después, un policía le comunicó que ya nunca más hablarían.
  • Vídeos filtrados por las propias fuerzas de seguridad muestran a detenidos con orejas cortadas, descargas eléctricas y fracturas, sin que ninguna autoridad haya repudiado estos actos.
  • Las redadas se extienden por mercados, fábricas y calles donde vive la población centroasiática, convirtiendo a una comunidad entera en sospechosa colectiva.
  • El Gobierno ruso impulsa una ley que permitirá expulsar extranjeros sin orden judicial, clasificándolos como 'amenaza para la seguridad' según criterio policial.
  • La madre de Uspanov confía en la justicia rusa mientras el cuerpo de su hijo ya reposa en Chechenia, y el caso permanece sin investigación formal.

Tras el atentado que sacudió la sala de conciertos Crocus en Moscú el 22 de marzo de 2024, dejando 144 muertos, el Estado ruso ha respondido con una violencia que se extiende más allá de los culpables. La muerte de Asjab Uspanov bajo custodia policial, junto con imágenes de torturas sistemáticas a otros detenidos, revela cómo los momentos de terror colectivo pueden convertirse en licencia para el abuso institucional. Rusia avanza ahora hacia un régimen migratorio sin supervisión judicial, donde la seguridad y la arbitrariedad se vuelven indistinguibles.

Asjab Uspanov llamó a su esposa desde una parada de autobús en Moscú el 22 de marzo, poco después de ser detenido en el contexto del atentado contra la sala Crocus. Le aseguró que era inocente y que nada malo le ocurriría. Dos horas después, un agente en comisaría le comunicó a ella que su marido había muerto. Su madre denunció a medios independientes que fue golpeado hasta la muerte; canales opositores chechenos filtraron lo que afirman es su autopsia, con fracturas de costillas, daño en la columna y signos de asfixia. Según estos grupos, los agentes simularon un suicidio para encubrir lo sucedido.

El caso no es excepcional. El FSB detuvo a once sospechosos tras el ataque, y los propios vídeos difundidos por las fuerzas de seguridad documentan mutilaciones y descargas eléctricas contra los arrestados. Todos presentaban signos evidentes de tortura al ser llevados ante los jueces. Las autoridades rusas no han abierto ninguna investigación al respecto ni han condenado públicamente la violencia.

El atentado ha desatado una ola de redadas contra la población inmigrante centroasiática en mercados, fábricas y calles. El Gobierno ha presentado un proyecto de ley que permitirá expulsar extranjeros sin intervención judicial, bajo la categoría de 'amenaza para la seguridad'. La policía asumirá funciones migratorias y podrá usar la fuerza en esas operaciones. Se creará una base de datos con perfiles digitalizados —fotografías y huellas— de cada extranjero en el país, y se exigirá a todos firmar un 'acuerdo de lealtad'.

La madre de Uspanov ha dicho que confía en los tribunales rusos y en las leyes de la Federación para esclarecer la muerte de su hijo, cuyos restos ya descansan en Chechenia. Pero mientras ella espera justicia, el Estado avanza hacia un sistema de control migratorio donde el poder policial crece y la supervisión judicial se reduce a casi nada.

Asjab Uspanov llamó a su esposa desde una parada de autobús en Moscú el 22 de marzo, poco después de ser detenido. Le dijo que no se preocupara, que era inocente y que nada malo le sucedería. Dos horas más tarde, cuando su esposa llegó a la comisaría de policía, un agente le comunicó que su marido había muerto. "No, hace poco hablé con él por teléfono", respondió ella. "Hablaste, pero ya no hablaréis más", sentenció el policía.

Uspanov, originario de Chechenia, fue arrestado en el contexto de la investigación del atentado contra la sala de conciertos Crocus, que el 22 de marzo dejó al menos 144 muertos y 544 heridos. Su madre, que utilizaba el apellido Kasuev, denunció posteriormente a medios independientes que su hijo fue golpeado hasta la muerte durante su detención. Canales opositores chechenos filtraron lo que aseguran es su autopsia, mostrando fracturas de costillas, daño en la columna vertebral, signos de asfixia y hematomas generalizados en el cuerpo. Según estos grupos disidentes, los agentes simularon un suicidio para ocultar lo que ocurrió en la comisaría.

El caso de Uspanov no es aislado. El Servicio Federal de Seguridad anunció que había detenido a 11 sospechosos tras el atentado, incluidos cuatro ciudadanos tayikos identificados como los presuntos atacantes. Los vídeos y fotografías filtrados por las propias fuerzas de seguridad documentan actos de violencia contra los detenidos: a uno le cortaron la oreja y se la introdujeron en la boca; a otro lo desnudaron y le conectaron un dispositivo que produce descargas eléctricas. Todos los detenidos presentaban evidentes signos de tortura cuando fueron puestos a disposición judicial. Las autoridades rusas no han repudiado públicamente esta violencia ni han abierto investigaciones sobre ella.

El atentado ha desencadenado una ola de redadas policiales en las calles, mercados y fábricas donde se concentra la población inmigrante, especialmente la centroasiática. El Ministerio del Interior ruso ha anunciado un endurecimiento radical de las políticas migratorias. El Gobierno ha presentado un proyecto de ley que permitirá a las autoridades expulsar a extranjeros sin intervención judicial, clasificándolos como "personas que representan una amenaza para la seguridad". La policía asumirá competencias que antes correspondían al departamento de Migración, incluyendo la supervisión de la residencia de extranjeros, y podrá usar su monopolio de la fuerza en estas operaciones.

La reforma incluye la creación de una base de datos unificada con perfiles digitalizados de cada extranjero en territorio ruso, que contendrá fotografías y huellas dactilares. El Estado también creará una lista de empresas autorizadas a contratar trabajadores extranjeros y diseñará un sistema para que los organismos públicos nieguen ayudas a inmigrantes según criterios de seguridad. Además, se introducirá un "acuerdo de lealtad" que cada extranjero deberá firmar para vivir en Rusia. Las autoridades podrán aplicar un "régimen de estancia controlada" sobre inmigrantes a los que hayan prohibido abandonar el país o que se encuentren en situación irregular.

La madre de Uspanov expresó su confianza en que los tribunales rusos aclaren la muerte de su hijo, cuyos restos ya descansan en una tumba en Chechenia. "Lo he entregado al tribunal de Dios. Para lo demás, me baso en las leyes de la Federación de Rusia, en la justicia", dijo a medios independientes. Sin embargo, su caso permanece pendiente de investigación mientras el Gobierno implementa medidas que amplían significativamente el poder de las fuerzas de seguridad sobre la población migrante, sin mecanismos claros de supervisión judicial.

No tienen nada contra mí
— Asjab Uspanov a su esposa en su primera llamada tras ser arrestado
Lo he entregado al tribunal de Dios. Para lo demás, me baso en las leyes de la Federación de Rusia, en la justicia
— Madre de Uspanov a medios independientes
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