En La Plata, un hombre de 42 años descubrió que las cámaras de seguridad son una forma moderna de conciencia colectiva: registran lo que los relatos intentan borrar. Damián Milohnic inventó un asalto para encubrir un accidente ajeno, pero la verdad ya flotaba en el arroyo El Gato antes de que terminara de contar su historia. Lo que comenzó como una denuncia de inseguridad urbana se convirtió en una reflexión sobre los límites de la mentira en una ciudad que observa.
Falsa denuncia de robo en La Plata: su Amarok apareció en un arroyo y quedó detenido
Las cámaras de seguridad desmoronaron su coartada en horas
¿Por qué alguien inventaría un robo tan elaborado? ¿Qué gana con eso?
Probablemente pensaba que si reportaba un robo violento, su seguro cubriría la pérdida del vehículo. El accidente que sufrieron sus conocidos en el arroyo era responsabilidad suya por haber prestado el auto.
Pero eso es especulación. El artículo no dice nada sobre un seguro ni sobre por qué decidió mentir. Solo dice que lo hizo.
Tienes razón. Lo único que sabemos es que cambió su historia cuando las cámaras lo contradijeron.
¿Qué tan rápido descubrieron la mentira? ¿Fue inmediato?
No exactamente. Primero encontraron la camioneta en el arroyo, luego él hizo la denuncia, y recién después los investigadores revisaron las cámaras y encontraron las inconsistencias.
Entonces hubo un tiempo entre el hallazgo del vehículo y cuando él se presentó a denunciar. ¿Cuánto tiempo? El artículo no lo especifica.
Es un detalle que falta. Solo dice que fue "horas después del hallazgo".
¿Qué pasa ahora con los dos conocidos que estaban en el auto cuando chocó?
Buena pregunta. El artículo no dice nada sobre ellos. No sabemos si fueron investigados, si sufrieron lesiones, nada.
La historia se enfoca en Milohnic y su falsa denuncia. Los otros quedan fuera del relato.
El Pulso
- Milohnic presentó una denuncia de robo violento ante la Comisaría Segunda mientras su camioneta ya estaba siendo extraída de un arroyo.
- El hallazgo de la Amarok sumergida en el cauce del arroyo El Gato obligó a movilizar personal especializado de la Policía Bonaerense.
- Las grabaciones de seguridad de la zona del supuesto asalto contradijeron cada detalle del relato del denunciante, sin margen para la ambigüedad.
- Acorralado por la evidencia visual, Milohnic confesó que había prestado el vehículo a conocidos y que estos habían sufrido un accidente real.
- La causa por falsa denuncia quedó formalmente abierta bajo la Fiscalía N° 11 de La Plata, a cargo del fiscal Álvaro Garganta.
En La Plata, un hombre de 42 años descubrió que las cámaras de seguridad son una forma moderna de conciencia colectiva: registran lo que los relatos intentan borrar. Damián Milohnic inventó un asalto para encubrir un accidente ajeno, pero la verdad ya flotaba en el arroyo El Gato antes de que terminara de contar su historia. Lo que comenzó como una denuncia de inseguridad urbana se convirtió en una reflexión sobre los límites de la mentira en una ciudad que observa.
Damián Milohnic se presentó ante la Comisaría Segunda de La Plata con una historia de asalto: dos ladrones lo habrían interceptado al salir de un cajero automático en la esquina de 7 y 32, amenazado y despojado de su Volkswagen Amarok. Era el tipo de denuncia que genera alarma. Lo que Milohnic no sabía —o esperaba que nadie descubriera— es que su camioneta ya estaba siendo rescatada del arroyo El Gato mientras él hablaba con los uniformados.
El hallazgo del vehículo sumergido en la intersección de las calles 1 y 514 desencadenó un operativo de la Policía Bonaerense. Una camioneta no termina en un arroyo por casualidad, y los investigadores lo sabían. Revisaron las grabaciones de seguridad de la zona del supuesto robo y encontraron contradicciones tan evidentes que no dejaban espacio para la duda: los horarios no cerraban, la escena no existía.
Bajo la presión de esa evidencia, Milohnic abandonó su relato. Admitió que nunca hubo asalto: había prestado la Amarok a dos conocidos, quienes sufrieron un accidente de tránsito que terminó con el vehículo dentro del arroyo. La mentira elaborada no había sido para encubrir un crimen ajeno grave, sino para evitar las consecuencias de un accidente ordinario.
El resultado fue inmediato: imputado por falsa denuncia, con la causa en manos de la Fiscalía N° 11 de La Plata. Lo que comenzó como un reporte de inseguridad callejera terminó siendo un caso de fraude procesal, protagonizado por alguien que subestimó a los testigos silenciosos que vigilan cada esquina de la ciudad.
Damián Milohnic, de 42 años, caminaba por La Plata con una historia que no resistiría el escrutinio de las cámaras de seguridad. Según su relato ante la Comisaría Segunda, dos ladrones lo habían interceptado cuando salía de un cajero automático en la esquina de 7 y 32, lo habían amenazado y se habían llevado su camioneta Volkswagen Amarok. Era una denuncia grave, el tipo de crimen que genera alarma en una ciudad. Pero mientras Milohnic presentaba su queja ante los uniformados, su vehículo ya estaba siendo extraído del agua.
La mañana del sábado, la Amarok fue avistada sumergida en el cauce del arroyo El Gato, en la intersección de las calles 1 y 514. El hallazgo desencadenó un operativo de rescate de la Policía Bonaerense que debió movilizar personal especializado para sacar el rodado del agua. No era un descubrimiento menor: una camioneta no termina en un arroyo por casualidad, y la policía lo sabía.
Lo que sucedió después fue casi predecible. Los investigadores comenzaron a revisar las grabaciones de seguridad de la zona donde Milohnic aseguraba haber sido asaltado. Lo que encontraron no coincidía con nada de lo que el hombre había contado. Las inconsistencias entre los videos y el horario que él había reportado del supuesto robo eran evidentes, tan claras que no dejaban espacio para la duda. Un vocero judicial confirmó que estas contradicciones fueron determinantes en el giro de la investigación.
Cuando los interrogatorios se intensificaron y la evidencia visual se convirtió en una pared infranqueable, Milohnic cambió de historia. Bajo presión, admitió que nunca había habido asalto. La verdad era más mundana: había prestado la Amarok a dos conocidos, y ellos habían sufrido un accidente de tránsito que terminó con el vehículo dentro del arroyo. No era un robo violento. Era un accidente que alguien decidió ocultar mediante una mentira elaborada.
La consecuencia fue inmediata. Milohnic quedó imputado por falsa denuncia, un delito que ahora será investigado formalmente. La causa penal se encuentra bajo la jurisdicción de la Fiscalía N° 11 de La Plata, a cargo del fiscal Álvaro Garganta. Lo que comenzó como una denuncia de inseguridad callejera terminó siendo un caso de fraude procesal, un recordatorio de que las cámaras de seguridad son testigos que no mienten y de que las mentiras bien documentadas tienen fecha de vencimiento.
Citas Notables
Yo salía del cajero automático ubicado en 7 y 32, me interceptaron y se llevaron la camioneta— Damián Milohnic, en su denuncia inicial ante la Comisaría Segunda
Admitió que le había prestado la Volkswagen Amarok a dos conocidos y que fueron ellos quienes sufrieron un accidente de tránsito que culminó con la camioneta dentro del arroyo— Damián Milohnic, en su versión revisada de los hechos