Con la muerte de Alfonso Lizarazo a los 85 años, Colombia despide a uno de los arquitectos más duraderos de su cultura popular. Durante más de seis décadas, este abogado y periodista bumangués tejió entretenimiento, servicio social y vida pública en una sola trayectoria, recordándonos que los grandes comunicadores no solo reflejan su época, sino que la moldean. Sábados Felices no era simplemente un programa de televisión: era el ritual semanal de un país que se reconocía a sí mismo en la risa compartida.
Falleció Alfonso Lizarazo, creador y presentador de Sábados Felices
Su verdadero poder siempre estuvo en la televisión
¿Qué hacía que Sábados Felices fuera tan importante para la televisión colombiana?
Era consistencia durante décadas. Lizarazo creó un espacio donde la gente podía reír sin pretensiones, en un país que necesitaba eso. No era solo un programa de chistes.
¿Y la campaña de las escuelas? ¿Eso era parte del programa o algo separado?
Era lo mismo. Lizarazo entendía que el entretenimiento podía servir para algo más. Viajaba con su equipo, construían escuelas reales. No era caridad de pantalla.
El secuestro en 1994 debe haber sido devastador.
Sí, pero continuó. Eso dice algo de él. Cinco días en manos del Movimiento Jaime Bateman Cayón y luego volvió a trabajar.
¿Por qué se metió en política después?
Quizás sintió que podía hacer más desde el Senado. Fue senador de 1998 a 2002. Pero su verdadero poder siempre estuvo en la televisión.
¿Qué deja atrás?
Un programa que duró más de 50 años, escuelas en todo el país, dos festivales que todavía existen. Y la idea de que un presentador de televisión podía ser más que eso.
The Pulse
- La muerte de Lizarazo deja un vacío simbólico en la televisión colombiana, pues Sábados Felices era uno de los programas más longevos del continente y parte del tejido emocional de generaciones enteras.
- Su secuestro en 1994 a manos del Movimiento Jaime Bateman Cayón durante cinco días reveló cuán expuestos estaban incluso los rostros más queridos del país en medio del conflicto armado.
- Lejos de limitarse a la pantalla, Lizarazo construyó escuelas en regiones apartadas, fundó festivales de humor y magia, y llegó al Senado de la República, convirtiendo su fama en herramienta de transformación social.
- Su trayectoria —desde los controles de Caracol Radio en 1958 hasta su retiro como presentador— traza el arco completo de la industria mediática colombiana del siglo XX.
- El legado que deja no cabe solo en un obituario: vive en las escuelas que ayudó a levantar, en los comediantes que encontraron su primer escenario en su programa y en la memoria afectiva de millones de colombianos.
Con la muerte de Alfonso Lizarazo a los 85 años, Colombia despide a uno de los arquitectos más duraderos de su cultura popular. Durante más de seis décadas, este abogado y periodista bumangués tejió entretenimiento, servicio social y vida pública en una sola trayectoria, recordándonos que los grandes comunicadores no solo reflejan su época, sino que la moldean. Sábados Felices no era simplemente un programa de televisión: era el ritual semanal de un país que se reconocía a sí mismo en la risa compartida.
Alfonso Lizarazo murió el 4 de agosto en Bogotá a los 85 años, tras meses de problemas de salud. Nacido en Bucaramanga, era abogado y periodista, pero su nombre quedó para siempre unido a la televisión colombiana como creador y presentador de Sábados Felices.
Su historia en los medios comenzó en 1958, cuando el gerente de Caracol Radio le abrió las puertas de los controles de sonido. Desde ese punto de partida fue ascendiendo hasta dirigir Radio 15. En 1972 llegó a Campeones de la Risa, el programa semanal de Caracol Televisión que en 1976 se rebautizó como Sábados Felices, espacio que condujo durante toda su carrera y que se convirtió en parte de la rutina de millones de colombianos cada fin de semana.
Pero Lizarazo fue mucho más que un animador. Encabezó la campaña 'Lleva una escuelita en tu corazón', recorriendo regiones del país junto a su elenco para construir escuelas. Fundó el Festival Internacional del Humor y el Festival de Magia, y entre 1981 y 1983 creó su propia productora, Lizarazo TV. Su vida también conoció la violencia: el 13 de noviembre de 1994 fue secuestrado por el Movimiento Jaime Bateman Cayón y permaneció cinco días en cautiverio antes de ser liberado.
En 1998 dio el salto a la política y fue elegido senador de la República, cargo que ejerció hasta 2002. Con su muerte desaparece una figura que supo convertir la risa en puente, la fama en servicio y la pantalla en un espejo donde Colombia se vio a sí misma durante más de seis décadas.
Alfonso Lizarazo murió el 4 de agosto en Bogotá a los 85 años, después de enfrentar problemas de salud en los últimos meses. El abogado y periodista, nacido en Bucaramanga, fue el creador y presentador de Sábados Felices, el programa que durante décadas definió el entretenimiento televisivo en Colombia.
Su carrera en los medios comenzó en 1958 en Caracol Radio, donde el gerente Julio Nieto Bernal le permitió trabajar en los controles. Desde ahí, Lizarazo fue ascendiendo: reemplazó a varios locutores hasta convertirse en director de Radio 15. Pero su nombre quedaría ligado para siempre a la televisión. En 1972 llegó a Campeones de la Risa, el programa semanal de Caracol Televisión que cuatro años después cambió de nombre a Sábados Felices, donde se mantuvo como presentador durante toda su trayectoria.
Durante esos años de televisión, Lizarazo no solo entretenía. Encabezó la campaña 'Lleva una escuelita en tu corazón', en la que él y el elenco del programa viajaban por diferentes regiones de Colombia para construir escuelas. También creó el Festival Internacional del Humor y el Festival de Magia, iniciativas que ampliaron su influencia más allá de la pantalla. Entre 1981 y 1983 fundó su propia productora, Lizarazo TV, y posteriormente dirigió el programa Estudio 15.
Su vida no estuvo exenta de momentos traumáticos. El 13 de noviembre de 1994, mientras viajaba con integrantes de su programa, fue secuestrado por el Movimiento Jaime Bateman Cayón. Pasó cinco días en cautiverio antes de ser liberado. Años después, en 1998, Lizarazo fue elegido senador de la República, cargo que ejerció hasta 2002, llevando su influencia al ámbito político.
Con su muerte desaparece una figura que marcó más de seis décadas de la industria del entretenimiento colombiano. Sábados Felices fue más que un programa: fue parte de la rutina de millones de colombianos cada fin de semana. Su legado permanece en las escuelas que ayudó a construir, en los festivales que creó, y en la memoria de quienes crecieron viendo su rostro en la pantalla.
Notable Quotes
Lizarazo encabezó la campaña 'Lleva una escuelita en tu corazón' con la cual el elenco del programa visitaba diferentes regiones de Colombia para construir escuelas— Caracol Radio