En septiembre de 2026, un glaciar en Nepal cedió bajo el peso acumulado de décadas de calentamiento global y condiciones geológicas particulares del Himalaya, desatando inundaciones que arrasaron comunidades enteras. Lo que pareció un desastre súbito era, en realidad, el desenlace previsible de un proceso largo y silencioso. Los científicos advierten que este colapso no fue una anomalía sino una señal: otras montañas del mundo guardan dinámicas similares, y la pregunta ya no es si volverá a ocurrir, sino cuándo y dónde.
Factores climáticos y geológicos desataron la riada catastrófica en Nepal
El colapso glaciar desencadenó inundaciones mortales en Nepal que causaron múltiples víctimas y afectó a la población local.