Fabricaciones Militares, empresa estatal argentina con décadas de historia en la producción de material de defensa, extiende su legado hacia el mercado civil con el lanzamiento del FSL, versión semiautomática del emblemático FAL. Este movimiento no es solo comercial: es la traducción de una tradición industrial militar en una oferta regulada para ciudadanos que cumplan con los requisitos legales vigentes. La continuidad de la producción nacional de armamento encuentra así un nuevo capítulo, trazado entre la herencia castrense y el marco normativo civil.