En el fútbol, como en la vida, los números no siempre dictan el veredicto final. El martes, la Junta Directiva de Millonarios prescindió del técnico argentino Fabián Bustos en plena Liga 2026-II, cuando el equipo ocupaba el cuarto lugar con sólidas estadísticas defensivas. La decisión revela que el rendimiento medible y la visión de quienes gobiernan un club pueden habitar mundos distintos, y que la confianza —más que los puntos— es el verdadero contrato entre un entrenador y su institución.