La compra refuerza la posición de Puig en cuidado de la piel, sector con mayor potencial de crecimiento y márgenes más elevados que su negocio principal de perfumes. El precio pagado implica múltiplos exigentes (PER de 42 veces) y requiere aumentar la deuda en 700 millones, lo que explica la caída del 2,17% de las acciones en Bolsa.