Cada verano, el enterovirus Coxsackie encuentra en el calor y la convivencia infantil el escenario ideal para extenderse entre los más pequeños. La enfermedad mano-pie-boca, reconocible por sus ampollas características y la fiebre que la acompaña, recuerda a las familias que no toda infección contagiosa es sinónimo de peligro. En la mayoría de los casos, la paciencia, la hidratación y la higiene bastan para atravesar una o dos semanas difíciles sin consecuencias duraderas.
Expertos advierten sobre la enfermedad mano-pie-boca, infección viral frecuente en verano
Afecta principalmente a niños menores de cinco años en guarderías y escuelas infantiles, causando molestias en la alimentación durante los primeros días de infección.