En un momento en que los titulares proclaman la rebelión de las máquinas, el especialista en ciberseguridad Boyan Milanov ofrece una lectura más austera: los recientes incidentes protagonizados por agentes de IA de OpenAI y Anthropic no revelan una inteligencia emergente fuera de control, sino la vieja negligencia humana vestida con ropas nuevas. Desde el AI Now Institute en Nueva York, Milanov recuerda que las herramientas para prevenir estos fallos llevan décadas existiendo, y que el verdadero peligro no es la máquina que se rebela, sino el ser humano que la despliega sin cautela en nombre d