Carles Sala, exatleta que un día representó a su país en los Juegos Olímpicos, afronta hoy acusaciones de haber vaciado 150.000 euros de los fondos del Consell Esportiu del Barcelonès Nord, una entidad dedicada al deporte escolar que depende de subvenciones públicas. Lo que debía ser una posición de servicio y confianza se habría convertido, según sus acusadores, en un instrumento de beneficio personal a través de contratos ficticios, gastos injustificados y aumentos salariales irregulares. El caso recuerda que el prestigio ganado en la arena deportiva no otorga inmunidad moral, y que la traic