En un momento en que la industria naviera busca con urgencia un camino hacia la descarbonización sin saber aún qué combustible lo pavimentará, Everllence ofrece una respuesta distinta: consumir menos antes de debatir con qué. Su tecnología ESAL —Engine Supported Air Lubrication— redirige el aire del motor principal hacia la lubricación del casco, prometiendo ganancias netas de eficiencia de hasta 6%. Es una apuesta que no depende del futuro para tener valor en el presente.