En un momento en que varios sistemas de salud europeos enfrentan una escasez creciente de médicos, la Comisión Europea propone comprimir el reconocimiento de títulos extracomunitarios a apenas cuatro meses, acompañado de una tarjeta de Seguridad Social digital válida en toda la Unión. La iniciativa no es solo un ajuste burocrático: es una apuesta por redefinir las fronteras del trabajo calificado en Europa, reconociendo que el talento médico no conoce fronteras pero sí tropieza con ellas. La pregunta que queda abierta es si los estados miembros, cada uno con sus propios sistemas y resistencias