En un momento en que la inteligencia artificial redefine los límites entre conversar y buscar, la Comisión Europea ha dado un paso que trasciende lo técnico: clasificar a ChatGPT como motor de búsqueda online muy grande bajo la Ley de Servicios Digitales. Con 159,1 millones de usuarios activos mensuales en la UE, la herramienta de OpenAI supera con creces el umbral que activa las obligaciones más exigentes del marco regulatorio europeo. La decisión no es solo burocrática; es una declaración de que ninguna tecnología, por novedosa que sea, escapa al escrutinio cuando su escala moldea la experie