En un continente donde las élites han dictado históricamente los términos de la paz, Etiopía propone una inversión radical: que sean las comunidades —ancianos, mujeres, agricultores, jóvenes— quienes definan primero las preguntas antes de que los líderes intenten responderlas. El Instituto Etíope de Diplomacia Pública presentó en Addis Abeba este modelo de diálogo nacional como una alternativa africana genuina, sustentada en legislación formal y administrada por una comisión independiente. En una nación de 130 millones de personas y múltiples etnias, la apuesta es que la legitimidad duradera s