Cuando el telón cae sobre un programa de televisión, los conflictos que permanecieron ocultos tras las cámaras suelen encontrar su camino hacia la luz. La salida de Diana Sánchez de 'Yo Soy' abrió una conversación más profunda sobre la convivencia en los sets peruanos, y Ethel Pozo, desde la memoria de su propia experiencia junto a Franco Cabrera, ofreció un testimonio que trasciende el chisme: el de cómo el talento individual, cuando no se acompaña de disposición colectiva, puede fracturar los equipos que sostienen un espectáculo.