Ethel Caterham, la persona más anciana del mundo, celebra sus 117 años

Escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero
La filosofía de vida de Ethel Caterham, la persona más anciana del mundo, a los 117 años.
Mark

¿Qué significa realmente que solo 13 personas en la historia hayan llegado a los 117 años?

Mimi

Significa que estamos hablando de algo extraordinariamente raro. No es solo vivir mucho tiempo; es traspasar una barrera que casi nadie alcanza. Ethel está en un grupo tan pequeño que cada persona en él es prácticamente única.

Mark

Ella dice que nunca discute con nadie. ¿Crees que eso tiene algo que ver con vivir tanto?

Mimi

Probablemente. La confrontación constante gasta energía, genera estrés. Pero lo interesante es que no es pasividad; ella escucha y luego hace lo que quiere. Es una forma de no gastar fuerzas en batallas que no importan.

Mark

Aprendió a conducir a los 67 años. ¿Eso no es inusual?

Mimi

Extraordinariamente. La mayoría de las personas a esa edad ya están pensando en retirarse. Ella estaba aprendiendo nuevas habilidades y manteniéndose activa durante 30 años más. Eso habla de una mente que no se rinde.

Mark

¿Qué significa que João Marinho Neto le haya enviado un mensaje?

Mimi

Es un reconocimiento entre iguales. Son los dos seres humanos más viejos del planeta. Ese contacto es histórico porque probablemente nunca volverá a ocurrir algo así; cuando uno de ellos se vaya, el otro será el más anciano del mundo.

Mark

¿Crees que su vida en la India como niñera la marcó?

Mimi

Seguramente. Viajar sola a los 18 años a un país extranjero requería coraje y adaptabilidad. Eso establece un patrón: una mujer dispuesta a enfrentar lo desconocido, a reinventarse.

  • Ethel Caterham alcanza los 117 años, una edad que solo doce personas antes que ella han logrado en toda la historia documentada de la humanidad.
  • Su vida desafió las expectativas de su época: a los 18 años viajó sola a la India, y a los 67 aprendió a conducir, continuando al volante hasta los 97.
  • La celebración superó los límites de su residencia en Surrey cuando João Marinho Neto, el hombre más anciano del mundo con 113 años, le envió una fotografía con el mensaje 'Parabéns Ethel'.
  • Este segundo contacto entre los dos seres humanos más longevos del planeta constituye un momento sin precedentes en la historia de la longevidad.

En el pequeño pueblo inglés donde nació en 1909, nadie podría haber imaginado que Ethel Caterham llegaría a convertirse en uno de los seres humanos más longevos que jamás hayan existido. Este viernes, desde una residencia en Surrey, celebró 117 años de vida —una existencia que abarca casi todo el siglo XX y buena parte del XXI— ingresando así a un club de apenas trece personas en toda la historia de la humanidad. Su longevidad no parece ser un accidente, sino el fruto de una filosofía silenciosa: escuchar sin confrontar, disfrutar sin excesos, y actuar siempre según el propio criterio.

Ethel Caterham nació en 1909 en Shipton Bellinger, un pequeño pueblo del sur de Inglaterra, y este viernes cumplió 117 años en una residencia del condado de Surrey. Es reconocida como la persona más anciana del mundo y una de solo trece en toda la historia humana que han alcanzado esa edad.

Su vida estuvo marcada por una independencia poco común para su época. A los 18 años viajó sola a la India para trabajar como niñera, y tras regresar a Inglaterra se casó con Norman Caterham, un oficial del Ejército, con quien tuvo dos hijas. Enviudada, no se retiró: aprendió a conducir a los 67 años y siguió al volante hasta los 97.

Cuando se le pregunta por el secreto de su longevidad, Caterham responde con una filosofía que parece sencilla pero encierra una sabiduría deliberada: 'He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación. Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero'. En esas palabras habita una estrategia vital: absorber sin confrontar, y actuar siempre desde la propia libertad.

La celebración fue íntima pero trascendente. Rodeada de familiares y residentes, Caterham recibió la felicitación de João Marinho Neto, el hombre más anciano del mundo con 113 años, quien le envió una fotografía con el mensaje 'Parabéns Ethel'. Es el segundo contacto entre los dos seres humanos más longevos del planeta, un encuentro que la historia difícilmente volverá a repetir.

Ethel Caterham cumplió 117 años este viernes. Nació en 1909 en Shipton Bellinger, un pueblo en el sur de Inglaterra, lo que la convierte en una de apenas 13 personas en toda la historia humana que han llegado a esa edad. Hoy vive en una residencia de ancianos en el condado de Surrey, a las afueras de Londres, y es reconocida como la persona más anciana del mundo.

Su vida ha sido marcada por la independencia desde muy joven. A los 18 años, Ethel May Collins —su nombre de soltera— se embarcó hacia la India para trabajar como niñera, una decisión audaz para una mujer de principios del siglo XX. Cuando regresó a Inglaterra, se casó con Norman Caterham, un oficial del Ejército, y tuvieron dos hijas juntos. Después de la muerte de su marido, en lugar de retirarse a una vida tranquila, aprendió a conducir a los 67 años y continuó manejando durante tres décadas, hasta cumplir 97.

Cuando se le pregunta sobre el secreto de su longevidad, Caterham ofrece una respuesta que suena simple pero revela una filosofía de vida deliberada. "He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación", explicó con motivo de su cumpleaños. "Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero". En esas pocas palabras está contenida una estrategia: la capacidad de escuchar sin necesidad de confrontar, de absorber las opiniones ajenas sin sentirse obligada a defenderlas o refutarlas, y finalmente, la libertad de actuar según su propio criterio.

Este viernes, Caterham celebró rodeada de familiares y otros residentes de su hogar. Pero la celebración trascendió las paredes de la residencia cuando recibió una felicitación del hombre más anciano del mundo, João Marinho Neto, un brasileño de 113 años. Neto le envió una fotografía de ella acompañada del mensaje "Parabéns Ethel" —Felicidades, Ethel en portugués. Este es el segundo contacto que mantienen los dos seres humanos más longevos del planeta, un encuentro que marca un momento singular en la historia de la longevidad humana.

He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación. Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero
— Ethel Caterham, en su cumpleaños número 117
Envie de l'histoire complète ? Lire l'original sur La Vanguardia ↗
Nous contacter FAQ