Ethel Caterham, nacida en 1909, es una de las 13 personas en la historia que han vivido 117 años o más. Su vida se caracterizó por la independencia: viajó a India como niñera a los 18 años y condujo hasta los 97.
Ethel Caterham, la británica de 117 años, se convierte en la persona más anciana del mundo
Escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero
¿Qué significa realmente estar entre solo 13 personas en la historia que han vivido 117 años?
Significa que Ethel ha superado no solo a miles de millones de personas vivas, sino a casi toda la humanidad que ha existido. Es una rareza biológica, casi imposible de conceptualizar.
Pero ella no parece haber vivido una vida de restricción o precaución extrema. ¿Cómo encaja eso?
Eso es lo interesante. Ella dice que disfrutó de todo con moderación. No fue una vida de negación, sino de equilibrio. Viajó a la India de joven, se casó, tuvo hijas, aprendió a conducir a los 67. Eso no suena a alguien que se estuviera guardando.
¿Y el contacto con João Marinho Neto? ¿Por qué importa que se feliciten?
Porque son casi los únicos que pueden entenderse mutuamente. Él tiene 113 años, ella 117. Viven en mundos completamente diferentes, pero comparten algo que casi nadie más en el planeta ha experimentado: décadas y décadas de vida consciente. Es un reconocimiento entre iguales en la soledad de la longevidad extrema.
¿Cree que su independencia —conducir hasta los 97, viajar joven— contribuyó a su longevidad?
Posiblemente. Pero también es probable que sea genética, suerte, o una combinación que no entendemos completamente. Lo que sí sabemos es que ella no pasó sus últimos 50 años esperando la muerte. Vivió.
Il Polso
- Ethel Caterham, nacida en 1909, es la persona más anciana del mundo
- Solo 13 personas en la historia han alcanzado los 117 años
- Condujo automóviles hasta los 97 años
- João Marinho Neto, de Brasil, con 113 años, es el hombre más anciano del mundo
Ethel Caterham, nacida en 1909, es una de las 13 personas en la historia que han vivido 117 años o más. Su vida se caracterizó por la independencia: viajó a India como niñera a los 18 años y condujo hasta los 97.
La británica Ethel Caterham celebra su 117 cumpleaños como la persona más anciana del mundo, integrando un grupo exclusivo de solo 13 personas en la historia que han alcanzado esta edad.
Ethel Caterham encendió 117 velas el viernes en una residencia de ancianos en las afueras de Londres, consolidando su lugar en un registro que muy pocos seres humanos han alcanzado. La británica es ahora la persona más anciana del mundo, miembro de un club extraordinariamente exclusivo: apenas 13 personas en toda la historia de la humanidad han vivido hasta cumplir 117 años.
Nacida en 1909 en Shipton Bellinger, un pueblo del sur de Inglaterra, Ethel May Collins —el apellido que llevaba antes de casarse— construyó una vida definida por la autonomía y la curiosidad. A los 18 años, embarcó hacia la India para trabajar como niñera, una decisión que reveló su disposición a buscar experiencias más allá de las fronteras conocidas. Después regresó a Inglaterra, donde se casó con Norman Caterham, oficial del Ejército británico. Juntos tuvieron dos hijas. Cuando Norman murió, Ethel no se replegó. A los 67 años obtuvo su licencia de conducir y continuó manejando hasta los 97, una demostración práctica de lo que ella misma resumió en pocas palabras: "He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación. Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero".
Esa frase captura algo esencial sobre quién es Ethel Caterham. No es una persona que se haya retirado del mundo o que haya esperado pasivamente a que otros decidieran por ella. Incluso ahora, en una residencia de ancianos, mantiene una claridad sobre sus propias prioridades que sugiere una vida vivida según sus términos.
Su cumpleaños no pasó desapercibido en los círculos de las personas más longevas del planeta. João Marinho Neto, un brasileño de 113 años reconocido como el hombre más anciano del mundo, le envió felicitaciones a través de una fotografía acompañada del mensaje "Parabéns Ethel". Este es el segundo contacto entre ambos supercentenarios, un intercambio que ha tejido un vínculo especial entre dos de las personas más antiguas que viven actualmente. En un mundo donde alcanzar los 100 años sigue siendo excepcional, estos encuentros entre quienes han llegado a los 113 y 117 años adquieren una cualidad casi ceremonial, como si reconocieran mutuamente el territorio extraordinario que habitan.
Citazioni salienti
He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación. Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero— Ethel Caterham, en su 117 cumpleaños