El martes 18 de agosto, los teléfonos de cubanos en varias provincias recibieron una alerta de terremoto que nunca debió llegar a sus manos: era el resultado de una prueba interna de ETECSA que escapó de su entorno controlado. Tres días después, la empresa reconoció públicamente el error técnico-humano, mientras la Defensa Civil y los sismólogos confirmaban que ninguna de las 24 estaciones de monitoreo del país había registrado actividad alguna. El incidente revela cómo la infraestructura que sostiene la comunicación de emergencias puede, en un instante de descuido, convertirse en la fuente mi
ETECSA reconoce error técnico-humano en falsa alerta de terremoto del 18 de agosto
Personas abandonaron viviendas y centros laborales por temor a un terremoto que nunca ocurrió.