El músculo actúa como órgano endocrino liberando sustancias que favorecen memoria, cognición y neuroplasticidad cerebral. Ensayo clínico con personas de 60-85 años mostró que ejercicio de fuerza al 80% intensidad durante 3 meses mejoró cognición versus grupo control que decayó 4-5%.
Estudio UFRO vincula pérdida muscular con demencia y deterioro cognitivo
Mientras menos músculo, menos cognición tengo
¿Por qué el músculo tiene tanto que ver con lo que pasa en el cerebro? Parecen cosas completamente separadas.
Porque el músculo no es solo contracción. Es una fábrica química. Cuando lo trabajas, libera moléculas que el cerebro necesita para funcionar bien. Sin eso, la cognición se apaga.
¿Y eso significa que alguien sedentario está perdiendo capacidad mental sin darse cuenta?
Exactamente. El estudio mostró que sin ejercicio, la cognición cae entre 4% y 5% en tres meses. Es silencioso, pero es real.
¿Qué tan intenso tiene que ser el ejercicio para que funcione?
En el estudio trabajaron al 80% de intensidad máxima. No es pasear. Es esfuerzo real, pero solo tres veces por semana, una hora cada vez.
¿Y si alguien ya tiene deterioro cognitivo leve? ¿Puede revertirlo?
El estudio muestra que sí puede mejorar. Quienes se entrenaron ganaron un 4% en cognición. No es una cura, pero es una mejora medible en personas que ya estaban en riesgo.
¿Por qué no se habla más de esto en salud pública?
Porque es más fácil vender medicinas que convencer a la gente de que levante pesas. Pero la evidencia es cada vez más fuerte. La OMS ya lo recomienda.
El Pulso
- Estudio de la UFRO con participantes de 60-85 años
- Entrenamiento de fuerza al 80% de intensidad, 3 veces por semana durante 3 meses
- Grupo de ejercicio mejoró cognición 4%; grupo control decayó 4-5%
- El músculo libera sustancias que favorecen memoria, cognición y neuroplasticidad
El músculo actúa como órgano endocrino liberando sustancias que favorecen memoria, cognición y neuroplasticidad cerebral. Ensayo clínico con personas de 60-85 años mostró que ejercicio de fuerza al 80% intensidad durante 3 meses mejoró cognición versus grupo control que decayó 4-5%.
Estudio de la Universidad de La Frontera revela que la pérdida de masa muscular aumenta el riesgo de demencia y deterioro cognitivo. El entrenamiento de fuerza regular mejoró la cognición en adultos mayores en un 4%.
Cuando cumplimos años, solemos pensar en lo que perdemos: la velocidad, la flexibilidad, la energía de antes. Pero un equipo de investigadores en Temuco acaba de descubrir que hay algo más en juego. La pérdida de masa muscular no es solo un asunto de movilidad o de cómo nos vemos en el espejo. Según un estudio reciente de la Universidad de La Frontera, también está directamente vinculada a nuestro riesgo de desarrollar demencia y deterioro cognitivo.
El Laboratorio de Neuroenvejecimiento de la UFRO llevó a cabo un ensayo clínico que incluyó a personas entre 60 y 85 años con deterioro cognitivo leve. Durante tres meses, algunos de estos participantes realizaron entrenamiento de fuerza intenso —trabajando al 80% de su capacidad máxima— en sesiones de una hora, tres veces por semana. Otros no hicieron nada, formando el grupo de control. Los números que emergieron fueron claros: quienes se entrenaron mejoraron su cognición en aproximadamente un 4%, mientras que los que no hicieron ejercicio vieron declinar su función cognitiva entre un 4% y un 5%.
La directora del laboratorio, la Dra. Paulina Sepúlveda Figueroa, explica que la conexión entre músculo y cerebro es mucho más profunda de lo que la mayoría imagina. El músculo no es simplemente un tejido que nos permite movernos. Funciona como un órgano endocrino, capaz de liberar sustancias químicas que viajan hasta el cerebro y alimentan procesos fundamentales: la memoria, la cognición, la capacidad del cerebro de reorganizarse y adaptarse. "Mientras menos músculo, menos cognición tengo", dice la investigadora. La conclusión es casi matemática: si mantenemos nuestros músculos fuertes, podemos mantener o incluso mejorar nuestra capacidad mental.
Este hallazgo llega en un momento en que Chile, como muchos países, enfrenta una población que envejece. La inactividad física ya figura entre los principales factores de riesgo para la demencia en el país. Lo que el estudio sugiere es que la solución podría estar al alcance: ejercicio de fuerza regular, incorporado de manera sistemática en la vida cotidiana de las personas mayores. No se trata de transformarse en atleta. Se trata de trabajar deliberadamente los músculos, de mantenerlos activos, como una forma de preservar no solo la capacidad de caminar o levantarse de una silla, sino la propia mente.
La Dra. Sepúlveda enfatiza que el envejecimiento no tiene que ser sinónimo de enfermedad. Una alimentación equilibrada, actividad física regular, y en particular el entrenamiento de fuerza, pueden cambiar significativamente la calidad de vida en los años posteriores. La Organización Mundial de la Salud ya ha priorizado estos ejercicios para las personas mayores, reconociendo que mantener la musculatura a lo largo de toda la vida es fundamental. En Chile, donde la inactividad física es un factor de riesgo tan prevalente, incorporar esta estrategia en las rutinas de salud pública podría ser una herramienta clave para prevenir no solo la debilidad física, sino el deterioro cognitivo que tantas familias temen.
Citas Notables
Las personas que pierden masa muscular tienen más probabilidades de padecer demencia y deterioro cognitivo— Dra. Paulina Sepúlveda Figueroa, directora del Laboratorio de Neuroenvejecimiento de la UFRO
Si mantenemos bien nuestros músculos, podemos mantener o aumentar la cognición— Dra. Paulina Sepúlveda Figueroa