Durante casi siete años, investigadores chinos observaron a más de cinco mil adultos y descubrieron que dos medidas cotidianas —el contorno abdominal y la fuerza con que se cierra la mano— predicen el riesgo de muerte con una precisión que el índice de masa corporal no alcanza. La coexistencia de abdomen grande y escasa fuerza de agarre casi duplica la probabilidad de morir por cualquier causa, revelando que lo que el cuerpo acumula y lo que el cuerpo puede hacer importan tanto como lo que el cuerpo pesa. Este hallazgo nos recuerda que ningún número aislado puede narrar la historia completa de