Desde las latitudes frías del norte de Finlandia llega una observación que invita a repensar lo que sabemos sobre una de las bebidas más antiguas y extendidas de la civilización: el café. Un estudio con más de dos mil participantes sugiere que quienes consumen cinco o más tazas diarias acumulan significativamente menos grasa visceral —esa grasa profunda que envuelve los órganos y se asocia con enfermedades graves— sin que su peso corporal total difiera de manera notable. La ciencia aún no puede afirmar que el café cause este efecto, pero la asociación abre una puerta hacia una comprensión más