Desde las orillas del tiempo, un investigador italiano propone que la Gran Pirámide de Giza no es obra del Egipto faraónico sino de una civilización perdida hace más de veinte mil años. Alberto Donini, de la Universidad de Bolonia, mide el desgaste de la piedra caliza para sugerir una fecha de construcción en torno al año 22.941 antes de Cristo, desafiando un consenso arqueológico construido sobre décadas de evidencia convergente. La propuesta, publicada en ResearchGate en enero de 2026, aún no ha pasado por revisión por pares, y sus supuestos sobre la uniformidad de la erosión chocan con la c