En el cruce entre la biología y el misterio de la mente que envejece, un estudio de casi dos décadas revela que los llamados 'superancianos' —personas de 80 y 90 años con memoria comparable a la de alguien de 50— no deben su prodigio cognitivo a una herencia genética privilegiada. Investigadores de universidades estadounidenses y canadienses analizaron a 231 adultos mayores y descubrieron que ni el gen APOE ni las puntuaciones de riesgo poligénico distinguen a quienes recuerdan con excepcional nitidez de quienes envejecen de manera ordinaria. La genética, al menos tal como hoy la comprendemos,