Durante décadas, el miedo a la batería fue el obstáculo silencioso que frenó la adopción masiva del automóvil eléctrico. Hoy, la evidencia acumulada por la firma Recurrente ofrece una respuesta que la industria necesitaba: los vehículos modernos conservan hasta el 97% de su autonomía tras tres años, y la tasa de reemplazo de baterías ha caído del 8,3% al 0,3% en menos de una década. En el fondo, este estudio no habla solo de química o ingeniería, sino de la confianza que necesita construirse entre una tecnología y quienes aún dudan en adoptarla.