En los laboratorios del MIT, científicos han descubierto que los péptidos —moléculas esenciales para la vida— no solo sobreviven en el ácido sulfúrico casi puro de las nubes de Venus, sino que adoptan formas tridimensionales complejas capaces de cumplir funciones biológicas. El hallazgo, publicado en una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, desafía siglos de intuición sobre qué condiciones puede tolerar la vida. Quizás el universo alberga formas de existencia que aún no sabemos reconocer porque hemos buscado siempre el reflejo de nosotros mismos.