Estudiantes suizos reducen deshielo glaciar más de 50% con cobertura de lana de oveja

La lana puede ganar tiempo, pero no detiene el cambio climático
Los estudiantes reconocen que su experimento es una medida complementaria, no una solución definitiva al retroceso glaciar.
Mark

¿Por qué lana de oveja específicamente? Parece una elección extraña para proteger un glaciar.

Mimi

Surgió de un problema real con las coberturas sintéticas. El poliéster y el polipropileno se deterioran y liberan microplásticos que contaminan el agua de montaña. La lana es natural y se biodegrada.

Luke

Pero ¿cuánto tiempo tarda en biodegradarse? ¿Y qué pasa si los sacos de malta también se descomponen durante el proceso?

Mimi

Eso es parte de lo que todavía necesitan estudiar. Los resultados de estos tres meses son prometedores, pero los estudiantes fueron claros en que requieren análisis más profundos.

Mark

¿Entonces el 50% de reducción en el deshielo es definitivo?

Luke

No. Es un resultado de verano en una zona específica. No sabemos cómo se comportaría en invierno, en diferentes glaciares, o a largo plazo.

Mimi

Exacto. Y además, los propios estudiantes reconocen que esto no detiene el cambio climático. Es una medida complementaria, no una solución.

Mark

¿Complementaria a qué?

Mimi

A técnicas como el "snow farming" que ya se usan en Les Diablerets. La idea es ganar tiempo mientras se reducen las emisiones.

Luke

Pero eso asume que las emisiones se van a reducir. ¿Hay evidencia de que esto esté sucediendo a la escala necesaria?

Mimi

No, pero ese es un problema más grande que lo que este experimento puede resolver. Lo que sí muestra es que hay alternativas biodegradables que funcionan.

Mark

¿Cuál es el siguiente paso?

Mimi

Los investigadores dijeron que necesitan analizar los datos con mayor profundidad. Probablemente habrá más experimentos.

  • Los glaciares suizos han perdido el 40% de su masa en pocas décadas y cerca de mil pequeñas formaciones han desaparecido para siempre, convirtiendo la urgencia en algo casi cotidiano en los Alpes.
  • Las coberturas sintéticas que ya se usaban para proteger el hielo traen su propio problema: se degradan y liberan microplásticos que contaminan la nieve, el agua y el ecosistema de montaña.
  • Cuatro estudiantes de Lausana instalaron mantas de lana natural sobre 200 m² del glaciar 3000 y midieron el deshielo cada dos semanas durante todo el verano, comparando los resultados con un geotextil de referencia.
  • Los datos iniciales mostraron una reducción del deshielo superior al 50%, equiparable al sintético, lo que posiciona a la lana como alternativa biodegradable con potencial real.
  • Los propios investigadores advierten que cubrir glaciares con lana no detiene el cambio climático: la reducción de emisiones sigue siendo la única respuesta estructural al retroceso del hielo.

En los Alpes suizos, donde el hielo retrocede a un ritmo que la ciencia ya no puede ignorar, cuatro estudiantes universitarios tendieron mantas de lana de oveja sobre un glaciar para preguntarse si la naturaleza podría protegerse a sí misma. El experimento 'Keep It Wool', realizado en Les Diablerets durante el verano de 2026, redujo el deshielo en más de un 50%, igualando la eficacia de los materiales sintéticos sin dejar rastro de microplásticos. Es un gesto pequeño frente a una crisis enorme, pero recuerda que la ingeniosidad humana, cuando se pone al servicio del mundo natural, puede abrir caminos que la industria no había imaginado.

En junio de 2026, cuatro estudiantes de la Universidad de Lausana —Maxime Galley, Elliot Gaffiot, Jose Bastidas y Léonard Duloube— instalaron coberturas de lana de oveja sobre el glaciar 3000, en Les Diablerets, cantón de Vaud. El experimento, llamado 'Keep It Wool', consistió en dos paños de diez por diez metros con grosores distintos, sujetos al hielo con sacos de malta rellenos de gravilla. La pregunta era simple y ambiciosa a la vez: ¿puede un material natural proteger el hielo tan bien como uno sintético?

El contexto lo hacía urgente. Los glaciares suizos han perdido cerca del 40% de su masa en las últimas décadas, y alrededor de mil pequeñas formaciones han desaparecido por completo. Las coberturas de poliéster y polipropileno que ya se empleaban en algunos sectores ofrecían protección, pero a un costo silencioso: al degradarse, liberan microplásticos que se acumulan en la nieve, el hielo y el agua de montaña. La lana suiza, biodegradable y local, parecía una alternativa lógica que nadie había probado.

Durante tres meses, los estudiantes midieron el deshielo cada dos semanas mediante estacas colocadas en las zonas cubiertas, y compararon los resultados con una cobertura de geotextil sintético instalada como referencia. Los datos fueron alentadores: la lana redujo el deshielo en más de un 50%, una protección comparable a la del material industrial. Era una señal de que la naturaleza podía competir con la fábrica.

Sin embargo, los propios estudiantes fueron los primeros en moderar el entusiasmo. Los resultados, dijeron, aún requieren análisis más profundos, y la técnica no puede presentarse como una solución definitiva. Cubrir sectores de un glaciar con lana puede ganar tiempo, pero no detiene el calentamiento global que está detrás del retroceso del hielo. Lo que 'Keep It Wool' propone es algo más acotado y más honesto: una herramienta táctica, biodegradable, que podría complementar prácticas como el 'snow farming' que ya se realiza en Les Diablerets. Una puerta abierta, no una salida.

En junio de 2026, cuatro estudiantes de la Universidad de Lausana decidieron probar algo que nadie había intentado antes: cubrir un glaciar alpino con lana de oveja. El experimento, bautizado "Keep It Wool", se desarrolló entre junio y septiembre en el glaciar 3000, ubicado en Les Diablerets, en el cantón de Vaud. Maxime Galley, Elliot Gaffiot, Jose Bastidas y Léonard Duloube instalaron dos coberturas de lana de diez por diez metros cada una, con grosores diferentes, para evaluar si un material natural podría proteger el hielo durante los meses de mayor temperatura.

La idea surgió de un contexto específico: los glaciares suizos están desapareciendo a un ritmo alarmante. En las últimas décadas, estas formaciones perdieron cerca del 40% de su masa total, y alrededor de mil pequeñas formaciones se han extinguido por completo. Frente a esta crisis, los investigadores buscaban una alternativa a las coberturas sintéticas que ya se utilizaban en algunos sectores de los glaciares. Esos materiales —poliéster, polipropileno— tienen un problema grave: se deterioran y liberan microplásticos que terminan en la nieve, el hielo y el agua de montaña. La lana suiza, en cambio, es natural y biodegradable. Los estudiantes la mantuvieron sobre el hielo mediante sacos de malta reciclados rellenos con gravilla.

Para medir los resultados, colocaron estacas en el centro de las áreas cubiertas y realizaron mediciones cada dos semanas durante todo el verano. También instalaron una cobertura de geotextil del mismo tamaño como punto de referencia, para poder comparar directamente la efectividad de ambos materiales. Los primeros datos fueron alentadores: las coberturas de lana lograron reducir el deshielo en más de un 50%, ofreciendo una protección comparable a la del geotextil sintético. Era un resultado que sugería que la naturaleza podía competir con la industria.

Pero los propios estudiantes fueron cuidadosos con sus conclusiones. Reconocieron que estos resultados todavía necesitaban análisis más profundos antes de determinar la eficacia definitiva de la técnica. No querían que su éxito inicial se malinterpretara como una solución definitiva. Y tenían razón en ser prudentes, porque el experimento, por más prometedor que fuera, no podía resolver el problema de fondo. Cubrir determinados sectores de un glaciar con lana no puede detener la desaparición de estas masas de hielo a largo plazo. El retroceso de los glaciares está directamente vinculado al calentamiento global, lo que significa que la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero sigue siendo la medida principal necesaria.

Lo que el proyecto de los estudiantes de Lausana propone, entonces, es algo más modesto pero potencialmente valioso: una alternativa biodegradable que pueda complementar las técnicas que ya se utilizan para proteger temporalmente determinadas zonas de los glaciares. En Les Diablerets, por ejemplo, ya se practica el "snow farming", una técnica que consiste en conservar nieve durante el verano para utilizarla posteriormente en la temporada invernal. La lana de oveja podría funcionar de manera similar: no como una solución al cambio climático, sino como una herramienta táctica para ganar tiempo mientras el mundo trabaja en reducir las emisiones. El experimento abrió una puerta que probablemente seguirá siendo explorada en los próximos años.

Los resultados todavía deben analizarse con mayor profundidad antes de determinar la eficacia definitiva de la técnica
— Los investigadores del proyecto Keep It Wool
Cubrir determinados sectores con lana no puede evitar la desaparición de los glaciares a largo plazo
— Los estudiantes del experimento
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