A lo largo de décadas de práctica médica, el neurólogo Conrado Estol ha llegado a una conclusión incómoda: la vejez que la mayoría de las personas experimenta no es inevitable, sino el resultado acumulado de decisiones cotidianas. Frente a la llamada 'década perdida' —esos últimos diez años que dos de cada tres personas transitan en condiciones de salud deficientes— Estol propone siete pilares de hábitos que, adoptados desde temprano, pueden transformar radicalmente la calidad de los años finales. En el fondo, su mensaje no es médico sino filosófico: envejecer bien no es cuestión de suerte, si
Estol: dos tercios de las personas viven sus últimos 10 años en mal estado de salud
La edad cronológica es casi irrelevante; lo que importa es lo que haces con ella
Cuando dice que dos tercios de las personas viven mal sus últimos diez años, ¿está hablando de enfermedad física, de deterioro mental, o de ambas cosas?
De ambas. Lo que veo en consultorio es que la gente llega a esa etapa con problemas cardiovasculares, diabetes, problemas cognitivos, depresión. Es un colapso multisistémico. No es una sola cosa.
¿Y eso es inevitable? ¿O es que simplemente no sabemos cómo evitarlo?
No es inevitable. Es que no lo prevenimos. La mayoría de las personas no adopta esos siete pilares hasta que es demasiado tarde. Cuando llegan a los 70 u 80, el daño ya está hecho.
Usted menciona que la mayoría de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60. ¿Por qué cree que eso es importante para esta conversación?
Porque demuestra que la capacidad no desaparece con la edad. Lo que desaparece es la mentalidad. La gente se retira, se vuelve pasiva, y eso acelera el deterioro. El propósito de vida es tan importante como el ejercicio.
¿Qué pasa con la medicación para la ansiedad? Parece estar diciendo que no hay que tenerle miedo.
Exacto. Hay un estigma terrible alrededor de los psicofármacos. La gente cree que si toma medicación está fracasando. Pero si los hábitos no funcionan, la medicación bien indicada es una herramienta. No es una derrota.
¿Cuál de los siete pilares es el más difícil de mantener?
El estrés. Es el que más daño hace y el que menos control tenemos. Porque vivimos en una sociedad que lo genera constantemente. Los otros seis son más mecánicos. El estrés requiere una transformación de cómo vemos la vida.
Der Puls
- Dos tercios de la población llega a sus últimos años en mal estado de salud, una realidad que el especialista denomina 'la década perdida' y que considera evitable.
- La urgencia recae sobre jóvenes y adultos menores de 50 años, quienes tienen abierta una ventana de oportunidad que se cierra con el tiempo y la inercia.
- Estol propone siete pilares concretos —estrés, vínculos sociales, sueño, tabaco, alcohol, nutrición y ejercicio— como hoja de ruta para una vejez en plenitud.
- Más allá de lo físico, el especialista subraya que el propósito de vida y el optimismo no son clichés sino componentes médicamente relevantes del bienestar.
- El neurólogo desafía la pasividad postjubilatoria y el estigma hacia la medicación psiquiátrica, apostando por una visión activa y sin prejuicios del envejecimiento.
A lo largo de décadas de práctica médica, el neurólogo Conrado Estol ha llegado a una conclusión incómoda: la vejez que la mayoría de las personas experimenta no es inevitable, sino el resultado acumulado de decisiones cotidianas. Frente a la llamada 'década perdida' —esos últimos diez años que dos de cada tres personas transitan en condiciones de salud deficientes— Estol propone siete pilares de hábitos que, adoptados desde temprano, pueden transformar radicalmente la calidad de los años finales. En el fondo, su mensaje no es médico sino filosófico: envejecer bien no es cuestión de suerte, sino de intención.
El neurólogo Conrado Estol lleva años observando el mismo patrón en su consultorio: la mayoría de las personas no viven bien su vejez. Dos de cada tres, afirma, pasan sus últimos diez años en condiciones de salud deficientes. A ese fenómeno lo llama 'la década perdida'. Pero lejos de resignarse a esa estadística, Estol sostiene que estamos ante un cambio histórico en la forma de entender cuánto y cómo vivimos.
Para revertir esa tendencia, el especialista identifica siete pilares: controlar el estrés, mantener vínculos sociales sólidos, dormir correctamente, no fumar, moderar el alcohol, comer bien y hacer ejercicio. No son descubrimientos novedosos, pero cuando se adoptan de manera sistemática desde edades tempranas, el resultado es una vejez radicalmente distinta. Llegar a los 80 o 90 años en plenitud física y cognitiva, dice, no es un sueño sino una posibilidad real.
Estol también va más allá de lo físico. El propósito de vida y el optimismo, insiste, son componentes fundamentales del bienestar, no frases vacías. Y sobre la salud mental es directo: si la ansiedad no cede con hábitos, hay que consultar a un profesional y no temer a la medicación bien indicada.
Finalmente, cuestiona la idea misma de vejez como categoría resignada. Señala que la mayoría de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60 años, y que la edad cronológica es casi irrelevante frente a lo que cada persona decide hacer con ella. Su propuesta, en esencia, es un cambio de mentalidad: los últimos años de la vida no tienen que ser una década perdida, siempre que se empiece a actuar ahora.
El neurólogo Conrado Estol tiene una observación que ha acumulado a lo largo de años en su consultorio: la mayoría de las personas que llegan a la vejez no la viven bien. Dos de cada tres personas, dice, pasan sus últimos diez años en un estado de salud deficiente. Es lo que él llama la década perdida, y es una realidad que ve reflejada una y otra vez en su práctica médica.
Pero Estol no viene a entregar malas noticias. En una conversación con LA NACION, el especialista plantea que estamos en medio de un cambio histórico en la forma en que entendemos cuánto tiempo vivimos y cómo lo vivimos. El foco, dice, debe dejar de estar en la cantidad de años y empezar a estar en la calidad con la que los transitamos. La biología humana, sostiene, permite llegar a los 80 o 90 años en condiciones impecables. El problema no es la edad. El problema es lo que hacemos antes de llegar a ella.
Para revertir esa tendencia de la década perdida, Estol identifica siete pilares concretos de hábitos saludables que funcionan como una especie de mapa. Controlar el estrés. Mantener vínculos sociales sólidos. Dormir correctamente. No fumar. Moderar el consumo de alcohol. Comer bien. Hacer ejercicio. No son secretos. No son revolucionarios. Pero cuando se adoptan de manera sistemática, desde edades tempranas, el resultado es una vejez radicalmente diferente a la que experimenta la mayoría.
Estol enfatiza que los jóvenes y los adultos menores de 50 años tienen una ventana de oportunidad que no deben desperdiciar. Alcanzar los 90 o 100 años en plenitud física y cognitiva no es un sueño imposible. Es una posibilidad real si se cumplen esos pilares desde ahora. Y subraya algo que va más allá de lo físico: el propósito de vida importa. Mantener optimismo, tener una visión positiva de lo que viene, no es un cliché sino un componente fundamental del bienestar.
También aborda el tema de la salud mental con una claridad que desafía ciertos prejuicios. Si la ansiedad no se logra controlar con hábitos, hay que consultar a un profesional. Y a la medicación bien indicada, dice, no hay que tenerle miedo. Es una postura que rechaza tanto la negación del problema como la estigmatización del tratamiento farmacológico.
Estol cuestiona la idea misma de vejez como categoría. Sugiere que el término debería quedar obsoleto frente a la nueva realidad biológica que estamos viviendo. Y critica la pasividad que muchas personas adoptan después de jubilarse. Contrario a lo que se cree, la mayoría de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60 años. La edad cronológica, dice, es casi irrelevante. Lo que importa es lo que haces con ella. No se trata de llegar a los 75 y resignarse a ver telenovelas toda la tarde. Se trata de mantenerse activo, de tener un propósito, de seguir construyendo.
En el fondo, Estol está proponiendo un cambio de mentalidad. No es que la vejez sea inevitable y deprimente. Es que hemos estado viviendo de una manera que garantiza que lo sea. Los últimos diez años de la vida no tienen que ser la década perdida. Pueden ser una década de plenitud, si empezamos ahora a hacer las cosas de otra manera.
Bemerkenswerte Zitate
Dos tercios de las personas llegan y pasan sus últimos 10 años de vida en mal o muy mal estado de salud— Conrado Estol, neurólogo
Si no se logra controlar la ansiedad con hábitos, hay que consultar a un profesional; a la medicación bien indicada no hay que tenerle miedo— Conrado Estol