A lo largo de décadas de práctica médica, el neurólogo Conrado Estol ha llegado a una conclusión incómoda: la vejez que la mayoría de las personas experimenta no es inevitable, sino el resultado acumulado de decisiones cotidianas. Frente a la llamada 'década perdida' —esos últimos diez años que dos de cada tres personas transitan en condiciones de salud deficientes— Estol propone siete pilares de hábitos que, adoptados desde temprano, pueden transformar radicalmente la calidad de los años finales. En el fondo, su mensaje no es médico sino filosófico: envejecer bien no es cuestión de suerte, si