En un momento en que la humanidad vive más años que nunca, el neurólogo Conrado Estol advierte que vivir más no equivale a vivir mejor: dos tercios de las personas atraviesan sus últimos diez años en deterioro, lo que él llama 'la década perdida'. Desde Buenos Aires, Estol propone que este destino no es inevitable, sino el resultado de decisiones acumuladas a lo largo de la vida. Su mensaje es, en esencia, una invitación a redefinir el envejecimiento no como un declive programado, sino como una etapa que puede habitarse con plenitud si se actúa con intención desde temprano.