En un momento en que la demanda de combustible retrocede en toda la Argentina, las estaciones de servicio de San Juan buscan reinventarse ofreciendo seguros a sus clientes habituales. La lógica es tan antigua como el comercio: quien ya está presente es el mejor candidato para una nueva oferta. Esta diversificación, que ya avanza en otras provincias mediante asesores y códigos QR, revela cómo sectores tradicionales se adaptan a la presión económica transformando un simple surtidor en un centro de servicios cotidianos.