Un eclipse total ofrece condiciones únicas que ningún instrumento artificial puede reproducir completamente, permitiendo estudios simultáneos desde múltiples ubicaciones en España. Proyectos de ciencia ciudadana como FreeDSM y NATE permiten que aficionados contribuyan a investigaciones coordinadas internacionalmente, difuminando la frontera entre profesionales y amateurs.
España se convierte en laboratorio científico durante el eclipse total del 12 de agosto
La frontera entre quién hace ciencia y quién observa se desdibujará
¿Por qué un eclipse total es tan diferente de un coronógrafo artificial si ambos ocultan el disco solar?
Porque el coronógrafo solo oculta el disco. El eclipse oculta el Sol y simultáneamente transforma todo el territorio circundante en un laboratorio. La atmósfera responde, los animales reaccionan, nuestros cuerpos responden. Es un experimento natural que no se puede reproducir.
¿Qué hace que la participación ciudadana sea tan importante en esto?
Que un aficionado con un fotómetro casero puede contribuir a una campaña científica coordinada internacionalmente. Esa colaboración entre profesionales y amateurs tiene una larga tradición en astronomía, pero un eclipse la amplifica enormemente. De repente, la frontera entre quién hace ciencia y quién observa se desdibuja.
¿Qué esperan aprender del comportamiento de los animales?
Cómo confunden la oscuridad repentina con el atardecer. Si un pájaro canta al anochecer, ¿cantará durante el eclipse? ¿Cambiarán sus patrones de actividad? Son preguntas simples, pero revelan cómo los seres vivos leen el mundo a través de la luz.
¿Y qué pasa con los humanos? ¿Realmente nuestros cuerpos responden fisiológicamente?
Es lo que intentará descubrir SOLARIS. Medirán frecuencia cardíaca y respiración durante cinco días: dos antes, el día del eclipse, dos después. Un fenómeno capaz de provocar una respuesta emocional tan intensa podría dejar una huella fisiológica medible. Nadie lo sabe aún.
¿Cómo conecta esto con Eddington y Einstein?
En 1919, Eddington midió cómo la gravedad del Sol desviaba la luz de las estrellas durante un eclipse. Fue una de las primeras confirmaciones de la relatividad general. Ahora, con Gaia y cámaras digitales, intentarán repetir ese experimento con una precisión que Eddington no podría haber imaginado. El eclipse de 2026 es un ensayo para el de 2027.
¿Qué sucede con todos esos datos después del 12 de agosto?
Se comparan con observaciones históricas del siglo XVIII y principios del XX. Se archivan. Se analizan durante años. Y se cotejan con los datos que obtendremos en 2027 y 2028. Un eclipse no es un evento aislado. Es un punto en una línea que conecta el pasado con el futuro de la astronomía.
The Pulse
- El eclipse total ocurre el 12 de agosto durante poco más de un minuto
- Más de cincuenta actividades de observación en España incorporarán dispositivos LightSound para personas con discapacidad visual
- El Observatorio de Yebes en Guadalajara es el centro oficial de seguimiento del eclipse
- Un avión WB-57 de la NASA operará a 15.000 metros de altitud para prolongar la observación
- Los datos se compararán con observaciones históricas del siglo XVIII y futuras de 2027-2028
Un eclipse total ofrece condiciones únicas que ningún instrumento artificial puede reproducir completamente, permitiendo estudios simultáneos desde múltiples ubicaciones en España. Proyectos de ciencia ciudadana como FreeDSM y NATE permiten que aficionados contribuyan a investigaciones coordinadas internacionalmente, difuminando la frontera entre profesionales y amateurs.
El 12 de agosto, España será un gigantesco laboratorio científico durante un eclipse total de Sol. Múltiples instituciones, universidades y ciudadanos realizarán experimentos coordinados sobre la corona solar, atmósfera, comportamiento animal y fisiología humana.
El 12 de agosto, durante poco más de un minuto, la luz desaparecerá de una franja de España. Millones de personas levantarán la vista al cielo. Pero mientras algunos simplemente contemplan el espectáculo, otros estarán midiendo, grabando, calculando. Durante esos instantes, el país entero se convertirá en un laboratorio científico sin precedentes.
Desde que Bernard Lyot inventó el coronógrafo en 1930, los astrónomos pueden fabricar eclipses artificiales para estudiar la corona solar con telescopios terrestres o espaciales. Pero hay algo que ningún instrumento puede replicar completamente: el modo en que la Luna oculta el Sol y transforma simultáneamente todo el entorno en un experimento natural. Un eclipse total no es solo un fenómeno astronómico. Es una oportunidad extraordinaria para disciplinas que van desde la física solar hasta la meteorología, la bioacústica, el comportamiento animal y la fisiología humana. La desaparición repentina de la radiación solar sobre cientos de kilómetros de territorio no puede reproducirse en un laboratorio, lo que convierte a este eclipse en algo único.
La diversidad de experimentos que se realizarán el 12 de agosto es notable. Una auténtica red de observadores se desplegará por toda España: grandes instituciones científicas, universidades, estudiantes, astrónomos aficionados y ciudadanos comunes trabajarán en objetivos compartidos. Entre los proyectos de participación ciudadana destaca FreeDSM, un pequeño fotómetro que cualquiera puede construir con componentes relativamente baratos para medir el brillo del cielo, además de temperatura y humedad. Lo especialmente valioso de estas iniciativas es que una observación realizada por un aficionado puede terminar formando parte de una campaña científica coordinada internacionalmente. El Instituto de Astrofísica de Canarias lidera el proyecto NATE, que conecta España, Marruecos y Estados Unidos. El 12 de agosto, en Palencia, equipos de estudiantes y voluntarios trabajarán con telescopios para observar la corona solar, probando instrumentos y procedimientos que se utilizarán en la campaña de 2027 en Marruecos.
Desde la atmósfera también habrá observadores. El Proyecto Globos, impulsado por la Federación de Asociaciones Astronómicas de España, pretende obtener imágenes del eclipse desde la alta atmósfera y registrar la proyección de la sombra lunar sobre la Península. La NASA lanzará seis globos científicos que medirán distintos parámetros atmosféricos, incluida la respuesta de las capas próximas al suelo ante la desaparición momentánea de la radiación solar. Un avión de investigación WB-57 de la NASA operando a unos 15.000 metros de altitud seguirá la sombra lunar para prolongar el tiempo de observación y estudiará la corona solar con cámaras e instrumentos especializados. Dynamic Eclipse Broadcast, una iniciativa internacional de ciencia ciudadana, coordinará equipos con instrumental estandarizado para obtener imágenes simultáneas de la corona desde múltiples ubicaciones en España.
Uno de los experimentos más fascinantes conecta el eclipse actual con uno de los episodios más famosos de la historia de la física. El Modern Eddington Experiment, coordinado en España por la Agrupación Astronómica de Barcelona, pretende reproducir con tecnología actual la medición de la desviación de la luz de las estrellas causada por la gravedad del Sol. Aquella observación, realizada por Eddington en 1919, se convirtió en una de las primeras confirmaciones experimentales de la relatividad general de Einstein. Ahora, gracias a la astrometría de Gaia y a cámaras digitales, se intenta repetir el experimento con una precisión inimaginable hace un siglo. Aunque el eclipse de 2026 sucede a baja elevación y no se espera que proporcione datos muy precisos, será un excelente banco de pruebas para el gran experimento que se llevará a cabo el 2 de agosto de 2027.
El eclipse también permitirá estudiar qué sucede en los seres vivos cuando el día se convierte en noche de repente. El proyecto ECOECLIPSE estudiará la actividad acústica de aves y murciélagos antes, durante y después de los eclipses de 2026, 2027 y 2028, utilizando grabadoras autónomas y protocolos comunes para comparar las vocalizaciones. ¿Cómo confundirán algunos animales la oscuridad repentina con la llegada del atardecer? ¿Cambiarán sus cantos o su actividad? El proyecto SOLARIS, impulsado por la Generalitat de Catalunya con participación del Vall d'Hebron Institut de Recerca y el Institut d'Estudis Espacials de Catalunya, estudiará por primera vez a gran escala cómo responde el organismo humano ante un eclipse total. A través de relojes inteligentes y otros dispositivos portátiles se recogerán datos anónimos como frecuencia cardíaca y respiración durante los dos días anteriores, el día del eclipse y los dos posteriores. El proyecto Eclipse Inclusivo del ICE-CSIC ha desarrollado una red de actividades para que las personas con discapacidad visual puedan experimentar el eclipse mediante dispositivos LightSound, que transforman los cambios de intensidad luminosa en sonidos. Más de cincuenta actividades de observación en España incorporarán estos dispositivos.
Desde el Observatorio de Yebes en Guadalajara, elegido por el Gobierno como centro oficial de seguimiento del eclipse, se realizará la observación con varios instrumentos y se ofrecerá una retransmisión de alcance internacional. La ESA tendrá una presencia destacada en León y ofrecerá una retransmisión internacional desde el Observatorio Astrofísico de Javalambre en Teruel. Cuando la Luna continúe su camino y la oscuridad desaparezca casi tan deprisa como llegó, los experimentos no habrán terminado. Quedarán las fotografías, los espectros, las mediciones atmosféricas, los registros acústicos y las observaciones de la corona. Esos datos podrán cotejarse con las observaciones de eclipses anteriores y con las que se obtengan en los eclipses de 2027 y 2028. El archivo del Real Observatorio Astronómico de Madrid conserva documentación de las campañas de la segunda mitad del siglo XVIII y de principios del siglo XX. Los investigadores podrán mirar hacia atrás y comparar aquellas placas y cuadernos de observación con los datos digitales obtenidos ahora, conectando las observaciones del pasado con las del futuro.
Notable Quotes
Una observación realizada por un aficionado puede terminar formando parte de una campaña científica coordinada internacionalmente— Perspectiva del artículo sobre la colaboración pro-am
El eclipse de 2026 sucede a baja elevación y no se espera que proporcione datos muy precisos para este experimento, pero será un excelente banco de pruebas para el gran experimento que se llevará a cabo el 2 de agosto de 2027— Descripción del Modern Eddington Experiment