En el umbral del Mundial de baloncesto femenino 2026, España no llegó a tantear el agua sino a cruzarla de lleno: doce jugadoras cuidadosamente elegidas abrieron el torneo con una victoria de 83-53 que habló menos de suerte y más de preparación. En el deporte, como en tantas cosas humanas, la forma en que uno comienza revela la profundidad de lo que trae consigo; y España trajo mucho.